A falta de chines para caviar, lo mas seguro es que, al menos, todos o muchos de los que estamos aqui nos pongamos moraos a gambas en los dias que se  avecinan. Es por ello que el reportaje este (para el que sepa francés, puede echarle un vistazo en esta direccion: http://envoye-special.france2.fr/index-fr.php?page=accueil ) se me antoja de interés.

 

En él se centran sobre algunos de los productores, sobre todo los asiáticos y mucho de lo que se vé es como para que a uno se le desplomen los güitos.

 

En VIETNAM, uno de los problemas que se reflejan es el futuro de la especie en si misma. Parece ser que las gambas son carroñeras del mar y, dada la cada vez menor cantidad de sardinas y anchoas para comer una vez muertas, la supervivencia de la especie (a la que de todos modos, en los criaderos se les da de comer pienso vitaminado) queda en entredicho. Lo sorprendente del rollo es que en algunos casos lo que están intentando hacer es crear gambas vegetarianas por mutaciones genéticas. Nada mas que añadir.

 

Otra cosa tan o mas espeluznante es lo que ocurre en lugares como THAILANDIA o BANGLADESH.

 

Thailandia: Las condiciones de la mano de obra son repugnantes. Alli trabajan muchísimos refugiados birmanos que no tienen interés en protestar. Directamente se les encierra (son auténticos es-cla-vos!) y hay de todo: hombres, mujeres y niños obligados a pasar 12 a 14 horas al día trabajando, durante meses de esclavitud, para producir las gambas.

 

Por cierto, como la estética en el plato cuenta a la hora de comprar, en algunas fábricas se ha encontrado una solución para que las gambas, una vez muertas, no luzcan negras: se les mete en soluciones de lejia y otros clorados mezclados con agua. Salían imágenes de gente escapada de estas “factorias” a los que se les cayó encima parte de estos líquidos: Tenian quemaduras similares a las de Napalm!!! Y luego eso nos lo comemos.

 

Bangladesh: Lo de este país roza lo de las peliculas del Señor de los Anillos. Como es un pais pobre, a base de untar políticos (así de simple y llano) lo que se ha hecho ha sido ROBAR LAS TIERRAS a productores de arroz (200.000 hectareas confiscadas). Efectivamente, sus tierras han sido inundadas y punto pelota! Como compensación, se les deja pescar algunas gambas para que puedan comer (pero muy poco; he visto una familia bangladesi al completo cenando ocho gambas); en otros casos, se les da curro a cambio de pasar tres cuartos de su pesca diaria al patrón, por algo asi como… UN EURO AL DIA! Ante esto, evidentemente, los niños dejan de ir a la escuela porque tienen que producir para comer (ni los padres solos pueden garantizar su alimentacion diaria). Con tales confiscaciones de tierra, el arroz se ha puesto por las nubes y no hay pasta para pagarlo. Lo cojonudo es que la población. tambien puede ganarse la vida intentando conseguir larvas de gamba para venderlas a los productores. Se te caen las pelotas al suelo viendo a un yayo de entre seiscientos y setecientos años haciendo como que pesca porque no puede ni moverse.

No habia ningun tipo de temor en la voz de un productor que explicaba como podian evitar que los ex-agricultores protestasen. Imaginad el método más practico para evitar protestas. Bingo. Es ese.

 

Ante este panorama, parece que las gambas de Madagascar, además de estar buenas, son mucho mas respetuosas con el medio ambiente y con el personal. Lo digo con la boca pequeña, porque no lo tengo tan claro, pero así lo he oido comentar en la tele y a mi amigo importador de San Juan de Luz (es un tipo muy recto y solo compra de Madagascar por este motivo; me lo dice asi y de él me fio).

En fin, paso de moralinas. Pero no puedo evitar recordar a nuestro amable lector que, dado que las gambas no son productos de primera necesidad, se fije en su origen para tener en cuenta lo que representan. Si no, lo cierto es que, a sabiendas de lo que hay, el consumidor ya no es consumidor. Es complice. Y eso queda espantoso, sobre todo en Navidad.

 

Un saludo