15 dic
La justicia nunca es ciega y suele mirar disimuladamente por debajo de la venda para verle el careto al que tiene delante. Siempre es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que ver como la dama de la balanza le coge ojeriza a determinados individuos.
La estafa piramidal de Madoff es una de esas raras ocasiones en que el azar ha puesto el ojo en lugar equivocado. ¿Corregirá nuestra justicia tamaña tropelía?. Esperemos que no, porque lo único que nos faltaba es tener que salvar a las principales fortunas del mundo por un error de cálculo en sus inversiones para intentar desplumarnos. Bonita paradoja. El género bufo está de enhorabuena y por primera vez en muchos años los ricachones saltan de escena para lloriquear lamentándose de su avaricia entre las risotadas del público.
La cuenta de resultados de los fondos especulativos con los que el Gurú Bernard Madoff ha aligerado el Ego de sus pares, arroja pérdidas de más de 50.000 millones de dólares. En nuestro país tanto Santander como BBVA están en la larga lista de clientes que se han apuntado al festival y que ahora se lamentan por haberse pasado de listos. No quiero justificar una estafa, pero a partir de ahora tendríamos que estar de acuerdo en considerar un Gurú a Madoff, y en hacerlo objeto de la más cochina de nuestras envidias. No es por el dinero; eso es lo de menos. Lo que debe mortificarnos es que nunca provocaremos los aspavientos que el broker ha conseguido en las altas esferas del capitalismo mundial. No queda sino lamentarnos por el acontecimiento. Divina Comedia.
2 Responses for "Divina Comedia"
Vaya, por una vez los ricos han estafado a los ricos. Menos mal, pensaba que sólo los pobres teniamos derecho a la estafa.
yo sigo en mis trece. lo que hubiese dado por ver el careto de algunos este fin de semana jejeje
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