Hoy sacamos dos posts, este, el segundo, me quedaba pendiente del finde pasado.

Hace algunos días comentaba en este post, que las tres asignaturas pendientes de IU eran su seguidismo a uno u otro partido político, ya sea PSOE, PNV o cualquiera que apareciera por la puerta, su falta de un discurso unitario y comprensible para la población en lo que se refiere a territorialidad y su desunión interna a la hora de enfocar los puntos clave de su política. ¿Quién se estaba aprovechando de eso?. Sobre todo en Madrid, Rosa Díez. Así de fácil y de doloroso.

Analizando la coyuntura podemos observar que dos de los tres focos de tensión política han desaparecido o tienden a desaparecer. Con la situación actual es muy difícil que a alguien le de por seguir al PSOE hacia una pérdida irremediable de votos.

En su foco de mayor desgaste en el resto de España, Euskadi. Las últimas maniobras del Lehendakari enarbolando el derecho de autodeterminación como bandera, han demostrado su escaso éxito. Con un PNV en riesgo de pasar a la oposición y una IU a la que le cuesta medio millón de votos su política en Euskadi, el paso a un segundo plano del derecho de autodeterminación es un hecho. IU no puede seguir a un PSOE en retirada nacional, ni a un PNV en retirada regional. Ni siquiera siendo rematadamente imbécil. Madrazo no es idiota, es escolapio y si lo ve mal, antes o después bailará con el viento para conservar su chiringo. No es necesario unir partidos por decreto ley, basta con no obcecarse en políticas que no son tu guerra. Dos de tres. Ahora solo queda el último punto necesario y a la vez el más importante. Un partido dividido no es una opción atractiva. Con todo a favor y acuerdos en lo político capaces de diferenciar a IU del Psoe, aún es más sangrante la ineptitud de algunos.