Cuadro de Tana Simó; ” El Gran Gaspi”. Acuarela, Tinta, Grafito 30X45 cm ( hacer click para ampliar)

La OCDE constata que tanto Europa como USA han entrado en recesión. Por su parte los servicios estadísticos del BBVA auguran para España un retroceso de en torno al 1% para el año 2009. Lo bonito de estas predicciones es que suelen versar sobre lo conocido, o errar por benevolentes. Ni nuestros banqueros , ni nuestros políticos pasaron de primer curso en el oráculo de Delfos y ninguno tendría su propia línea telefónica junto a la Bruja Lola. Bien sea por necios, por interesados o porque cuando se tiene la barriga llena es complicado prever que las cosas puedan ir tan mal, la realidad es que el futuro se nos antoja bastante más duro de lo que nos insinúan este tipo de estudios.

Tras el día 15 de Noviembre se irán apagando los focos internacionales y como dijimos hace tiempo, cada perro se lamerá su pantorrilla. En España tendremos pronto más de 4 millones de pantorrillas a las que no le vendrán mal los lametones, porque las inclemencias del tiempo tienden a llagar todavía más las heridas y a estimular el cabreo del respetable. No hay demasiadas expectativas ni opciones. Ni gobierno, ni oposición saben como sacarnos de esta y los sindicatos mayoritarios siguen obcecados en no hacer su trabajo. ¿Tendrá España una nueva alternativa sindical?. Si la izquierda consigue articular un nuevo proyecto, puede que los actores sindicales tengan que ser otros y que las alianzas vayan en dirección contraria a las de la anterior legislatura; es decir, hacia la izquierda.

En lo micro, en lo pequeño, en lo que interesa. El panorama puede ir como sigue: a corto y medio plazo las hipotecas bajarán de precio y las cuotas a pagar al banco serán menores. El problema es que uno de cada tres mileuristas terminará en el paro y las economías de esas nuevas parejas recientemente emancipadas no van a poder soportar la pérdida de uno de los dos salarios que las sostienen. En un posible escenario deflacionista, con índices elevadísimos de paro y quiebras de empresas, la agonía para conseguir el dinero suficiente para pagar una hipoteca deja en ridículo el nerviosismo existente hasta hace poco por la subida del Euribor. Falta por evaluar la posible aparición de los pitufos maquineros, pero actúen o no, el ajuste tardará algún tiempo y el resultado será una nueva anormalidad, después de una temporada anormal. Visto el tema, el dominio de este blog perderá importancia y el mileurista tendrá que darse la mano con el parado, el embargado, el inmigrante y el desasistido. Todo un alivio para los que escribimos en él. A partir de hoy nuestras economías serán medio-mileuristas, paraudistas, o mileuparadas. Es lo que los políticos llaman una fusión de tendencias.