Zapatero ha conseguido entrar en la reunión de Washington que se celebrará el día 15. Ya hemos dicho que desde el plano operativo, su presencia tiene una repercusión mucho más simbólica que real. La obsesión del presidente por aterrizar en USA sigue obedeciendo a la estrategia del PSOE de internacionalizar la crisis. Todo titular que recalque la internacionalidad de la misma y desvíe la atención sobre el particular drama que España empieza a sufrir en su economía real, es un titular que se le roba a la crisis y una semana más que se minimiza el desgaste.

 

Por otro lado el presidente comienza a lanzar medidas sociales paliativas a nivel interno. En lo político, dichas medidas se pueden analizar desde distintos puntos de vista. En primer lugar no solucionan los problemas de los 500.000 beneficiados, pero si es cierto que atenúa su situación más inmediata. ¿Pan para hoy y hambre para mañana?. Sí, pero mañana será otro día. Desde este blog siempre hemos incidido en el proteccionismo social y en la reactivación de los sectores interesantes de la economía por parte del Estado, como dos de las pocas cosas que puede hacer el gobierno. La moratoria en el pago de las hipotecas presenta, sin embargo, una doble vertiente bastante espinosa. Si bien es cierto que ayuda a parte de las capas más desfavorecidas a mantener su vivienda momentáneamente, también lo es que, junto con otras acciones, estas medidas contribuyen a moderar la caída de los precios del ladrillo, perjudicando a los que en su día no se metieron en la vorágine, bien por imposibilidad, bien por prudencia.

 

Tras la vergüenza de las inyecciones de capital  regaladas a los bancos y el oscurantismo con que nos devuelven la moneda, resulta difícil sostener que la población más necesitada no tiene derecho a ser rescatada. Lo preocupante es que como siempre, le tocan las migajas – 170 millones, frente a 30.000 que se han inyectado a la banca y otros 100.000 más que avalan sus operaciones -. Yo soy uno de los que no compró en su día y de los que hoy ni tiene hipoteca, ni nada en propiedad; salvo el sentido del humor. No creo que las medidas del gobierno sirvan para gran cosa y vuelven a ser más electoralistas que prácticas, porque lo práctico ya se lo ha llevado Botín y aquí no pasa nada. Aún así, no seré yo el que se niegue a que con el dinero de mis impuestos se ayude a los que realmente lo necesitan o a que se alarguen los plazos en las cuentas ahorro vivienda. Eso sí, me molestaría que estas medidas se aplicaran incorrectamente y termináramos financiando las segundas y terceras viviendas que alguien a puesto a nombre de su señora, hijos y demás parientes por muy parados que estén sus propietarios. Supongo que serán la excepción, pero no hay que olvidar que los constructores, también son autónomos.