Tanto los tiempos políticos, como los de las crisis, son los que son y no los que los partidos políticos quieren que sean. Con este último punto de vista, lo normal es que desde el gobierno se tienda a recalcar en lo posible la situación de normalidad, mientras desde la oposición se incida en precipitar las consecuencias de la crisis. Ni lo uno, ni lo otro.

 

A día de hoy, algunos analistas concluyen que el gobierno está gestionando bien la crisis, ya que con la que esta cayendo parece haber detenido la sangría de intención de voto, situando el panorama en un empate técnico. Por otra parte, hay estadísticas que dicen que los españoles confían más en Zapatero que en Rajoy a la hora de enfrentarse a esta situación y los más optimistas piensan que España está aguantando mejor que los países de alrededor el envite. Con menos ruido, puede. Mejor, siendo el país que más empleo destruye en la UE, Ni de coña, porque los votos los da la gente, no los sistemas financieros.

 

La primera afirmación es cierta. De hecho el PSOE ha perdido sus 5 puntos en el inicio, justo cuando hizo una gestión nefasta de la situación. A partir de ahí, la respuesta política ha sido buena y Zapatero sigue manteniendo la crisis en el plano internacional, conteniendo un poco a la oposición en España y aprobando unas medidas que analizaremos mañana. En su debe en la opinión pública, queda la inyección económica a los bancos, pero la realidad es que la gente no sabe exactamente que es eso, ni las consecuencias que traerá. Conclusión; no desgasta. La pregunta sigue siendo ¿Hasta cuando va a parar el chaparrón el PSOE?. Porque no hay que olvidar que aunque esto nos esté pareciendo eterno, llevamos apenas 3 meses de crisis oficial en España; y las carreras de fondo duran años.

 

Como hemos dicho más arriba los tiempos de la crisis son los que son y ni el gobierno va a caer en 15 días, ni se va a descojonar el capitalismo en tres semanas. Las crisis suelen ser demoledoras, pero no eléctricas, aunque es cierto que esta ha comenzado de manera muy virulenta. Suelen tener la misma eficacia que las olas golpeando una roca, la deshacen, pero con el tiempo.

 

Analicemos la situación.

 

En el último año hay 1.000.000 de parados más en España, esto es cierto, pero también lo es que los mecanismos de seguridad del Estado de bienestar se han puesto en marcha. Es seguro que en el país hay situaciones dramáticas, pero lo normal es que los que se han ido al paro, estén cobrando el seguro de desempleo. También debemos tener en cuenta que el propio enfriamiento de la economía, con bajadas de las materias primas y de los tipos de interés, pueden dar cierta sensación falsa de que se está al final del túnel.

 

Por otro lado los argumentos del principal partido de la oposición, son los argumentos del miedo. En un país donde casi todos somos trabajadores por cuenta ajena, es muy difícil vender que la crisis se solucionará rebajando nuestros derechos. ¿Cuándo se puede conseguir esto?. Cuando el número de parados y la agonía de los mismos sea tal, que muchos prefieren pagar el precio del “supuesto remedio” antes que padecer la enfermedad. Esto es, cuando el miedo y la situación que lo provoca se pueda tocar de verdad. Ese será el punto en el que Zapatero pierda  la confianza de los españoles.

 

 Echándole un vistazo a la última crisis, podemos deducir que la coyuntura alcanza un punto de difícil retorno para el gobierno con tasas de paro de alrededor de un 18-20% - unos 4 millones- y un par de años desde el inicio de la crisis. Estas tasas pueden alcanzarse a comienzos del 2010 – que haya o no unas elecciones anticipadas en esta fecha depende del gobierno, yo desde luego no se lo recomiendo -. Siguiendo con la lógica y  aventurándonos mucho, pudiéramos decir que el punto donde el Statu Quo en España empieza a estar amenazado puede situarse a partir de los 7 millones de parados y un desempleo de más del 30-35% unido a otras posibles variables como hiperinflación, inseguridad etc… ¿Llegarán estos días?, el primero es probable, el segundo es más lejano, ya que dependerá de cómo evolucione la reactivación de la economía y de factores como la deuda pública, la privada, la morosidad o la actitud de los pitufos maquineros a nivel mundial…..vamos unas topocientasmil posibilidades a analizar y unos días mas inspirados que otros para hacerlo. Si os acordáis, hace tiempo que dijimos que para que una crisis sea de tipo B, se necesitan entre 5 y 10 años de ciclo. Ese es el tiempo necesario de crisis para amenazar el Estado actual de las cosas.  

 

En fin, mañana más.