Como sabe todo el mundo la asamblea de majaras se reunirá el 15 de Noviembre para solucionarnos la vida a todos. Esté o no Zapatero tras hacerle el francés a Sarkozy, la cumbre girará sobre un par de puntos importantes; el control de los capitales internacionales y posiblemente la coordinación de acciones ante “nuevos sustos”.

 

Como ya hemos adelantado el panorama actual va de forma natural hacia la recesión y por tanto hacia una posible deflación. Por otro lado parece que el rescate de los grandes bancos en dificultades va a ser la tónica de acción en lo sucesivo. Vamos que el gobierno nos quita pasta a nosotros y se la da a los bancos y cajas ¿Cómo?.Inyectándosela. Pero ¿De donde saca el dinero?. La forma principal va a ser / está siendo la emisión de deuda; esto es. El estado recauda dinero emitiendo deuda y se compromete – con garantía estatal – a pagar unos intereses a los que la compren.

 

Hasta aquí los elementos en juego, a partir de aquí vamos a cocinarlos.

 

1)     como hemos dicho el escenario natural – si nadie hace nada – va hacia la deflación, pero la deflación perjudica  a los deudores y tanto algunos ciudadanos, como sobre todo el Estado deben hasta las pestañas ( El último se las ha dado a los bancos, no se sabe muy bien para qué, porque yo no veo liquidez por ningún sitio). Por otro lado una deflación no hay un Dios que la aguante a nivel social, imaginad un panorama donde  nadie pone su dinero en el mercado, o sea, que no hay dinero, las empresas cierran, el paro se dispara, la delincuencia también, nadie puede pagar y las 7 plagas de Egipto salen de parranda abrazando a los 4 jinetes del Apocalipsis; vamos, imaginad un panorama que te cagas y elevadlo al cuadrado. El gobierno de turno duraría 3 meses y el siguiente otros 3. Como sabéis el principal objetivo del Estado no es el de responder a los intereses de la nación ( sociedad), sino el de mantener el Statu Quo del que es representante y sabe que si la nación se cabrea mucho, el Satau Quo peligra. Una deflación lo hace peligrar y mucho.

 

2)     Peeeeero, he aquí que la solución a todo esto es darle a la maquinita de hacer billetes e inyectar liquidez como un poseso. Da la casualidad de que la maquinita en Europa la tiene un señor Gabacho muy simpático.¿Qué se puede hacer?. Complicado, ya que el gabacho es independiente, libre y fraterno; y sabe que si le da a la maquinita subirá la inflación y la liará parda. Lo inteligente es que los gobiernos europeos empiecen haciéndole la pelota al francés para que le de a la maquinita y si es duro de oído, le terminarán recordando que si persiste en su actitud,  puede que alguien le meta los Scargotts por el buyarengue.

 

3)     Mientras tanto en USA va desarrollándose la misma escena y posiblemente Bernanke que es mucho menos “monsieur” que Trichet y come hamburguesas, sea aún mas receptivo a las peticiones de los pitufos maquineros. ¿Por qué?. Coño, porque las hamburguesas son más grandes que los scargottes y el agujero es de similar tamaño. ¿Arregla esto nuestros problemas?. Pues va a ser que no. Y si no lo arregla, ¿Por qué lo hacen?. Vamos por partes.

 

Al inyectar más pasta en el mercado se produce una reactivación de la economía, si esto se hace a lo bestia, es como meterle 7 cafés a un herido grave. Se levanta y se pone a 100, pero a la larga su estado se agrava más. Hasta que el dinero empieza a perder valor, todo va bien. El problema es cuando lo hace. Como veis el primer efecto es positivo y le salva el culo una temporada al gobierno de turno, Pero ¿Y luego?. Bueno, luego que dios reparta suerte.

 

En términos globales ¿que es esto?. Pues esto es una acción por la que los estados roban dinero a los pequeños ahorradores en particular y a los ciudadanos en general para pagar una deuda que a su vez se ha contraído para salvar a los bancos ¿Cómo?. Sencillo, si yo hago más billetes, el billete que tu tenías antes y con el que hay que pagarte, vale menos. ¿A que mola?.

 

En un panorama de hiperinflación el dinero vale menos que el papel donde está dibujado, todo se dispara de precio y los artículos de primera necesidad, más. La cotización de las monedas tiende a hundirse y todo sabe a fiesta, sobre todo en casa del pobre. Vale, pues imaginad esto a nivel mundial.

 

Lo presentado es un escenario radical, lo normal es un tercer escenario donde  se vaya dándole poco a poco a la maquinita para que el robo sea sostenible y no se note mucho. Claro, que eso va a depender de la pasta que necesite el Estado para salvar a nuestros banqueros y de lo que se enfríe el muerto – la economía-.

 

Entre estos tres posibles escenarios me quedo con el segundo o tercero, pero ya hemos dicho que puede pasar cualquier cosa.

 

En fin, mañana más.