He decidido sacar un mini-post en vez de contestar en el comentario de Zoily porque nunca había mirado los indicadores de Venezuela y me han sorprendido. En líneas generales casi toda Latinoamérica tiene unos marcadores muy parecidos a los expuestos para Uruguay, salvo México, Colombia, Argentina y casualmente Venezuela.

 

Titulo el post Venezuela, Colombia y México porque los tres presentan rasgos similares. Comparten con la gran mayoría de Latinoamérica una alta aversión a la incertidumbre, alta distancia al poder y altos índices de colectivismo, pero al contrario que el resto del continente tienen una masculinidad muy pronunciada ( Los países latinos son esencialmente femeninos). Siempre había achacado la masculinidad de México a las influencias de USA ( tb presenta dicho rasgo), pero en el caso de Venezuela y Colombia me gustaría ver sus causas históricas. ( vamos que me pillas)

 

 

¿Qué significa esto?.  Pues que al igual que en México o Colombia lo de Venezuela no es una sociedad es TNT, nitroglicerina, o cualquier otro tipo de explosivo en movimiento.

 

Empezamos:

 

Necesidad de estructuras de poder muy marcadas, el poder necesita demostrar constantemente su autoridad y la participación es controlada. Al igual que en Uruguay se evitan los conflictos y la escalada de tensión se acumula hasta que explota, generalmente en otros temas que no tienen nada que ver con el conflicto original. La importancia del prestigio dentro del grupo es enorme y el desprestigio social da pánico, pero al contrario que en otros países femeninos, el status individual dentro del grupo se exhibe y no está mal visto  hacerlo. De hecho se admite socialmente que el que lo posee, tiene derecho a exhibirlo. Se admira al fuerte y más aún si el fuerte protege al débil. Se admiten valores como lo rápido, lo grande, lo ruidoso, lo contundente, lo excesivo y la agresividad se palpa en el ambiente. La propia mezcla de valores da lugar a mafias muy marcadas que tienden a formarse con rapidez y que solo son controladas si el gobierno es aún más fuerte que ellas. Dichas mafias tendrán sus propias reglas y la corrupción tiende a ser una constante. La ley no escrita del grupo o mafia es ley. Se puede plantear el cambio por revolución, pero el propio concepto grupal y desperdigado del poder dará como resultado algo muy diferente a lo inicialmente propuesto. La sensación social es la de una caldera a punto de explotar, que no termina de hacerlo nunca, ya que la contraposición de intereses y mafias lo impiden.

 

Nunca he estado en Venezuela. Por favor, Zoily,dime algo, estos estudios son siempre relativos.