Zapatero se ha reunido con los presidentes de bancos y cajas del país. Algo adelantó en su día el nuevo testamento, al recordarnos que siempre es más fácil que un pobre entre por el ojo de una aguja que que un rico sea mal recibido en moncloa, sobre todo si hay periodistas. Tanto la reunión como el compromiso del presidente de aumentar el fondo de garantía bancario van encaminados a tranquilizar al personal y a evitar los nerviosismos lógicos tras oírle decir a Solbes que no hay peligro.

 

Desde el punto de vista político, el presidente del gobierno acierta por partida doble. Por una parte siempre es bueno recibir información de primera mano y por otra suele ser interesante controlar el miedo, para poder minimizarlo. Tras el fiasco del amigo Sarkozy y la salida de tiesto de Angela Merkel, la idea general empieza a ser que dentro de esta Unión Europea funcionarial y elitista, cada perro terminará mordiendo su tostada, por no decir otra cosa. Lo bueno de las situaciones difíciles es que algunos temas terminan clarificándose y acabaremos viendo hasta que punto unos y otros apuestan por implicarse con ese pseudo-proyecto llamado Europa. Ayer la realidad se impuso y la crisis ha llamado a la puerta de los países europeos tirando abajo las primeras casas de los tres cerditos. ¿Hasta donde aguantará la hucha española?. Es pronto para imaginar un panorama aproximado, porque el propio oscurantismo de los sistemas financieros  nos impiden prever por donde vendrá el próximo soplo. En fin, tu por si acaso, tranquilo. No dejes de preocuparte.