El 20% de los mileuristas que se han independizado en los últimos años tendrán que volver a su casa. La subida del euribor y los más de 500.000 nuevos parados que llevamos este año van poniendo punto y final al sueño español; ese que te permitía hipotecar tu vida para gozar de la estúpida sensación de acceso a la clase media.

 

Ya sabemos a cuanto asciende la factura del individualismo servil y del amén eterno. Hace unos años España era uno de los países donde más tarde nos íbamos de casa; poco tiempo después volvemos por navidad tarareando la cancioncilla de los turrones y esta vez es para quedarnos. ¿Es esta nuestra forma de apuntarnos al revival de los 80?.

 

Ya hemos hablado de bancos, sindicatos, políticos y demás cofrades. Vale de análisis, vale de reflexiones absurdas. El miedo y la respuesta individual basada en el SI BWANA nos ha llevado a nuestra propia inutilidad ¿Qué tal si empezamos a hablar de nosotros mismos?. Lo digo porque la situación irá peor y porque cuando pasas de los 30 años, que la vieja te cante una nana al oído es humillante. Puede que haya llegado el momento de olvidarnos de Peter Pan y de parecernos un poquito más al Capitán Garfio.