1 Sep
Calderón ha decidido poner fin a la violencia en México. En un país donde la policía está detrás de la mitad de los secuestros y en el que la otra mitad de policías-secuestradores consiguen eludir las estadísticas, la intención presidencial resulta casi faraónica. Meses después de mi aterrizaje en DF, lo hizo Giuliani. Lo llamó un grupo de empresarios con la aprobación de López- Obrador y su objetivo era el de asesorar sobre la mejor forma de limpiar el distrito de delincuencia. El “bueno” de Rudy tardó más de medio año en entregar un informe con 146 propuestas y en comentar en su círculo privado que aquello era insolucionable .
El funcionamiento policial en DF recuerda cada día más a una empresa de corte piramidal. A excepción de la policía federal, los topocientos cuerpos policiales que se pueden ver en el distrito cobran un “fijo” de unos 3000 pesos ( unos 250 euros) y un variable en función de las mordidas que sacan. Los federales, por su parte ejercen el papel de comerciales de grandes cuentas, consiguiendo sus ingresos “ extra” principalmente del narcotráfico y de los secuestros de alto standing. A partir de ahí, los policías de a pié pagan las cuotas a sus jefes, quienes cobran el sobresueldo “pa su refresco” de todo un ejercito de funcionarios corruptos.
Esto es lo cotidiano, el día a día, pero sería injusto olvidarnos de que en las operaciones de secuestros comunes, robos a fábricas o asalto de camiones; policía Judicial y policía bancaria e industrial suelen llevarse la palma. No es bueno quitarle méritos a nadie.
En el plano jurídico, administrativo y político el tema no es muy diferente. Sobornar a un juez es barato y encontrar a un gobernador no corrupto, muy complicado. El gobierno de Fox intentó poner fin a la corrupción política subiendo los sueldos de los “ servidores públicos”. Según Vicente, de esa manera la corrupción disminuiría. El resultado nos enseñó que la clase política mejor pagada del mundo, dedicó sus esfuerzos a multiplicar la corrupción. Todo un logro.
Calderón ha dicho que ya vale, al igual que hace unos años cientos de miles de nosotros nos manifestamos en la calle Reforma diciendo aquello de ¡basta ya!. Era la primera vez que la ciudadanía se quejaba de forma masiva ante la inseguridad en el DF. El detonante fue el secuestro de varios descendientes de españoles y López- Obrador acusó a la embajada de España de haber incitado la manifestación. Puede ser; pero lo cierto es que no éramos muchos los españoles que estuvimos gritando junto al Ángel de la Independencia. Lo que había allí, en su mayoría eran ciudadanos mexicanos muy cabreados.
Señor Presidente. Si va usted en serio, cuelgue un retrato de Colosio en su despacho para recordar el riesgo que corre, échele valor y sobre todo. Que tenga usted suerte.




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One Response for "La Hora del Presidente"
[...] un accidente y yo en su día me hice demasiado Chilango como para creérmelo. Lo dicho, Ha llegado la hora del presidente y esto no es como en las películas, ni siquiera como en las de gangsters. En este narco-corrido el [...]
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