Hace años algunos directivos de IBM se preguntaban porqué ejecutivos de probada valía, fracasaban al dirigir proyectos internacionales debido a que no terminaban de encajar con otros ejecutivos de la zona o con los trabajadores locales. Por no extenderme demasiado las respuestas a las angustias de la multinacional llegaron en forma de una serie de encuestas a nivel mundial que organizaban a los diferentes países en torno a variables psicológicas, con el fin de facilitar la gestión intercultural. Por resumir. Hablaríamos de una especie de test de personalidad por países a nivel mundial.
He echado un vistazo a los resultados del famoso test para China. Como en mi caso recordarlos de cabeza no es garantía de nada, los tengo aquí, a mi lado a la hora de escribir este post.

No voy a extenderme demasiado. El trabajo puntúa a los diferentes países en torno a 5 macro variables culturales que a su vez se subdividen en infinidad de rasgos de menor importancia. Una de esas macro variables se denomina Distancia al Poder y viene a describir las relaciones de los ciudadanos de un país con el concepto de autoridad. A mayor distancia al poder, mayor sumisión al mismo sin objeciones cuando es fuerte y generalmente más agresividad con este cuando se muestra débil ( los cambios en estos países suelen ser violentos). Casi todos los países asiáticos presentan índices muy elevados en esta variable. China no es una excepción y se sitúa en los primeros puestos del Ranking junto a Malasia, Arabia Saudí, Filipinas, Yugoslavia o Rusia. Por añadirle un matiz, los países con alta distancia al poder suelen presentar históricamente un poder muy centralizado e incluso es común que se hayan divinazado las figuras de sus dirigentes. La explicación puede radicar en que suelen ser regiones, bien muy heterogéneas, bien extensas, donde el poder ha tenido la “necesidad” de mostrarse muy contundente a la hora de controlar a la sociedad. Cuando el poder es débil, las revueltas suelen tener la misma contundencia en su contra, ya que participan de los mismos valores culturales. Irak es otra de las que lidera el Ranking. Digamos que la invasión Estadounidense se ha cargado la referencia de autoridad en el país y el resultado es una guerra constante de lo más virulenta. Por poner otro ejemplo, Japón pasó del feudalismo al capitalismo en 24 horas y por decreto del emperador. ¿A que mola?. Vamos a contar una anécdota cotidiana y aún más ilustrativa. Hace años, en un vuelo interno en China, el piloto recibe una orden errónea de la torre de control. La caja negra del avión demuestra que, tanto piloto como copiloto saben que la orden es errónea y que hará que el aparato se estrelle. Digo la caja negra, porque prefirieron obedecer y matarse a poner en duda las órdenes recibidas.

El siguiente punto que caracteriza a China – más aún si cabe – es el colectivismo. China es la sociedad más colectiva del mundo ( parte de los países africanos y algunos latinoamericanos, también presentan índices elevados). No tiene nada que ver con su régimen comunista, hablamos de valores culturales muy anteriores a su política actual. Las sociedades colectivas se caracterizan por primar la integración social sobre los objetivos individuales. Por decirlo de alguna manera, la actitud de cada uno va encaminada a la aceptación social y el desprestigio dentro del colectivo es una de las cosas más jodidas que te pueden pasar. Sintetizando ambas variables podemos concluir que en China, ganar dinero es una actividad que da prestigio y lo da porque así lo dice el baranda de turno ( hace 30 años no lo decía y los chinos no lo hacían o al menos, no lo hacían en plan masivo). En china, no sería tan importante la pasta en si, como su simbolismo a nivel interno.

La declaración de los derechos del hombre es uno de los legados más importantes que Europa aporta al mundo. Siempre debemos defender los derechos humanos, en toda circunstancia y condición; pero también hay que entender que es un documento redactado con una mentalidad occidental muy marcada. ¿Qué sociedad es mejor?. Evidentemente yo me quedo con una en la que el poder solo tenga sentido para garantizar mis libertades individuales y sea un mecanismo efectivo para repartir solidaridades. Pero si lo que se busca es cohesionar un país heterogéneo, enorme y variopinto, y además expandirse económica y ordenadamente por el mundo; los chinos lo están haciendo de cojones.

Nota: Si tenéis curiosidad por conocer el “psicoanálisis cultural” de algún país en concreto, pues nada, me lo comentáis y lo buscamos. Eso si, va a tardar algunos días, porque cuando leáis esto, espero estar dándome una vuelta por ahí