8 Ago
El rifi-rafe del olimpismo comienza hoy y en todo el estado español la situación se hace merecedora de mofa y befa. Para todos aquellos que estén acostumbrados a la tradición olímpica española no será ajeno que las veinte y tantas medallas que andan prometiendo los implicados en el deporte de élite es muy probable que se queden en “tantas” dado que en estos juegos no están contemplados ni el tute ni el mus que es lo que realmente se nos da bien al sur de los pirineos. De hecho tengo algún amigo que probablemente fuera un auténtico medalla de oro en el mus con cubata de ron si llegara a establecerse la categoría.
No es asunto de mofa que trate de calibrarse la salud deportiva de una nación partiendo de un evento en el que la mayoría de atletas depende de las ayudas químicas (comúnmente conocidas como dopaje) para competir al máximo nivel. En realidad, yo me conformaría con que el estado se dejara de apoyar a nuestros deportistas de élite y dedicara todo ese dinero a acciones de deporte base (entrenadores, material e infraestructuras para aquellos que quieran practicar deporte a cualquier edad y en cualquier sitio), como hacen el países del norte de Europa con excelentes resultados incluso en la alta competición. En su lugar nos dedicamos a apoyar sólo a unos pocos que han tenido la fortuna de sobresalir, pese a la carencia de deporte base, gracias a un increíble esfuerzo personal, ser superdotados y algo de suerte. Pero el deporte de competición no es salud, es enfermedad: un esfuerzo sobrehumano, el estrés de la competición y la necesidad de “tomar algo” para alcanzar un rendimiento en un mundo no tan marcado por la honradez sino por la necesidad de resultados para satisfacer a los “sponsors” y al público (¿qué sería de unas olimpiadas sin unos cuántos records?) hacen que cualquier médico deportivo en sus cabales reconozca que la alta competición es a la práctica deportiva lo que el bestialismo al sexo: una aberración.
A mi, la verdad, me da igual 5 medallas que 50 y creo que al consejo superior de deportes le debería interesar más que 5000 chavales empiecen hoy a hacer deporte que esas veinte y tantas medallas que, encima, casi nunca llegan.




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2 Responses for "LOS JUEGOS"
Muy bueno el post, Bruno.
Por cierto. edito para añadir un tema. ¿Que os parece esa tendencia a comprar medallas a base de “fichar” atletas de elite de otros paises?. Siguiendo el hilo de lo que expones. ¿Para que sirve?. Está claro que la consecución de esas medallas le da publicidad a España, pero ¿Es ese el objetivo del deporte?. Quizá deberíamos ajustar los nombres. A lo que comentas le llamamos deporte y al resto relaciones públicas. ( que no digo que estén mal, sino que, efectivamente, son otra cosa)
Y ni siquiera se apoya a todos os deportistas de elite …… como seas mujer en muchos deportes da igual ser campeona de España o de Quintanilla de arriba, porque no te van a pagar ni los viajes. Y ademas hay que soportar que el dia de la medalla haya gente que aparezca en tu foto. Un asco.
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