La mujer más odiada de España no es Neus Soldevilla, ni la madre de todas las guerras, ni siquiera la que sale retratada en la bandera republicana a medio camino entre la utopía y el top less. La mujer más odiada de España se envuelve en pieles para disimular la flacidez de las suyas y se cepilla disimuladamente a un modelo polaco mientras protagoniza culebrones a la española. La Obregón es así, diva y diana de los periodistas que malgastan los medios con sus historias absurdas llenas de vanidad. Lo preocupante no es si Anita se lo merece o no, lo realmente inquietante es hasta donde llega en nuestra sociedad el poder de lo vacío y la capacidad de cierto tipo de profesionales para engendrar y destruir criaturas.

 

No sigo las correrías de Ana Obregón. No tengo ni idea de si al resto del país, también le parece una mujer descolocada que se lo monta bastante bien; pero me llama la atención esta inquina, este posicionamiento exagerado ante un personaje de dibujos animados. ¿Envidia?¿Falta de personalidad para no dejarte influir por ciertos programas?¿frustración?. De verdad que me intriga, porque  el día que lo entienda, empezaré a comprender mejor parte de lo que me rodea.