29 jul
Lo primero es la declaración de principios. Yo fui uno de los que se engancharon a la serie, Expediente X, desde el primer capítulo. A mi no me sobró ningún capítulo, ni siquiera cuando ya era bastante obvio que al creador de la serie, Chris Carter no sabía como acabar con el invento antes de que las ratas abandonaran el barco. Ni siquiera entonces. Se de mucha gente que sólo les interesaba los capítulos ufológicos, y desechaban los más “mundanos”.
La trama de la segunda película es bastante sencilla, la desaparición de una agente del FBI hace posible el retorno de Fox Mulder a una investigación oficial, de la que ya forma parte un supuesto vidente. Este vidente no es sino un ex-cura pedófilo (con 37 muescas en su pistola) que tiene visiones del secuestro de la agente, y corazonadas sobre su estado vital. A medida que avanzan en la investigación aparecen los restos de más mujeres desaparecidas. Paralelamente Scully, que trabaja en un hospital religioso lucha por la supervivencia de un paciente terminal. Y no cuento más.
La primera película basada en la serie no dejaba de ser un capítulo hinchado, pero no desmerecía en absoluto de la calidad de la serie. En este caso el señor Carter, creador de la franquicia ha tomado las riendas del proyecto, dirección y guión, y la ha cagado pero bien. No podemos describir lo que hemos visto más que como un sinsentido, un mediocre Despropósito con D mayúscula, un barato telefilm digno sucesor de los míticos “Estrenos Tv”, y bastante parecido a lo que se encuentra uno los fines de semana por la tarde.
Hemos asistido a la proyección de un intento de ficción dramática, en vez de intriga paranormal, y digo intento porque el dramatismo se pierde por todos los lados mientras el aburrimiento va conquistando cotas desconocidas. El guión hace aguas por todas partes, y el argumento es de baratillo, no hubiera servido ni para un episodio de relleno de la serie. Uno se pregunta cuando vamos a entrar en materia, en territorio expediente X, pero no hay manera, la trama en ningún momento evoluciona y su resolución es de juzgado de guardia, de una pretenciosidad escandalosamente vacía. Poca historia para tanto minutaje, un globo demasiado hinchado. Me temo que a Chris Carter le han abandonado las musas, o los negros que le hacían las historias porque en este caso no engancha, no tiene tirón, no tiene na´. O creía que no le iba a hacer falta para forrarse con los primos que fueran al cine, porque con los dos duros que le habrá costado seguro que hace caja antes de que corra el rumor de lo mala que es.
De los protagonistas qué vamos a decir, cuando el guión que les dan no da para más. El perfil de Mulder y Scully cae en un descrédito absoluto. Apenas queda nada de lo que les hacía interesantes en la seríe. Scully casi parece la hermana buena de House, o su Némesis, ¿quién sabe?, mientras que Mulder deambula por ahí poniendo la cara y poco más. ¿Cuánta pasta le habrá puesto encima de la mesa para perpetrar semejante engendro? Los diálogos que antes eran intensos, ingeniosos, ahora se han vuelto estériles y vacíos. Sin chicha ninguna.
Del resto, puff, el papel del cura pedófilo, lamentable. Se supone que es el elemento paranormal de la película, pero solo con verle correr ya te entran las dudas. El malo maloso pues casi ni aparece, no le dan nada de cancha, y así no hay manera.
Intriga, qué intriga?
2 Responses for "X-Files"
Joder, pues yo andaba aplaudiendo con las orejas porque hubieran hecho la peli, porque yo si que era fan de verdad, de ojera cada semana por ver esta serie ….
Pues yo que tu no lo haría forastero. No si no quieres añadir un nuevo miembro al salón de las glorias pasadas que dan por saco. Remember Jar Jar Binks.
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