16 Jul
A veces eres víctima de tu propia imagen, de tu propio discurso, de lo que se espera de ti. Va pasando el tiempo y uno se encasilla consigo mismo en una especie de auto-interpretación patética que te lleva al peor de los cautiverios. Romper el encierro es tan difícil como imaginarse a Bogart interpretando sonrisas y lágrimas o montando un grupo para quinceañeras estilo Hombres G.
Algo así le pasa al gobierno en los últimos meses. Su propio discurso empieza a impedirle gobernar en materia económica, pero también está retrasando esas posibles medidas liberales que terminará poniendo en práctica. No se puede tirar la casa por la ventana sin gritar fuego antes y, visto el patio, mientras se tape el humo seremos nosotros los beneficiados. Es paradójico, pero de momento las mentiras del gobierno se han convertido en piadosas para la sociedad y en destructivas para el propio gabinete. La gestión política post electoral ha sido tan mala que los socialistas están pagando una factura social, precisamente por mentir para no tener que tomar medidas antisociales. ¿Se puede hacer más rocambolesco?.
En política la línea recta casi nunca es la distancia más corta entre dos puntos, pero intentar triples saltos mortales con doble tirabuzón carpado suele llevar a la lona al equilibrista. Señor zapatero: Es más sencillo; y lo es porque no somos niños. Reconozca la crisis, olvídese de la flexiseguridad, proteja a la sociedad desde la verdad y explíquenos porqué las medidas que insinúan los conservadores no sirven para nada. Si además monta usted una revolución en el mundo de la empresa en torno al valor añadido y la exportación; pues mejor. No se si haciendo esto saldrá del apuro, pero desde luego durará usted más. ¿La solución definitiva a la crisis?. Hacernos noruegos.
2 Responses for "Aceros Noruegos"
Nos Acemos?
Anda que no da juego el chiste..
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