24 Jun
IU tiene una flor en el culo. Las segundas oportunidades raramente se dan en política y menos cuando un partido de ideología abandona su posicionamiento natural durante casi 8 años. Tras un descalabro electoral en Marzo que ha llevado a la coalición a una situación crítica en lo económico y a una inestabilidad abierta en lo político, la coyuntura viene a echarles una mano. Hace muchos meses dijimos que la crisis terminaría re-posicionando sola a IU. Tras el congreso del PP y el deterioro del gobierno en estos cien días, la oportunidad se acentúa para “la izquierda real”.
Afortunadamente para los partidos, los ciudadanos tenemos poca memoria política y puede que algunos nos olvidemos de que, en muchos años, nadie se ha preocupado de la realidad socioeconómica de este país. Lo cierto es que las malas etapas tienden a polarizar la intención de voto y en ese sentido IU tiene opciones por delante. ¿Habrán decidido ya que quieren ser de mayores?. Si la respuesta es SÍ, la coalición lo tiene fácil. Su lugar estará junto a los mileuristas, las clases desprotegidas, los inmigrantes o los parados y por extensión; frente a una Europa cada día más conservadora, unos liberales más incisivos y un gobierno que irá girando más a la derecha.
Durante la etapa de Julio Anguita, IU tenía un posicionamiento lógico. En algunos posts anteriores hemos dicho que el Califa cometió 3 errores. El primero de falta de sensibilidad interna, el segundo el de obsesionarse demasiado con atacar al PSOE y el tercero el de pensar que la crisis del 93 les permitiría el “sorpasso”. Los dos últimos están relacionados. Si crees que puedes convertirte en la fuerza de izquierdas de referencia en el país, es lógico que debas hacerlo a costa de la que lo es en ese momento. Un partido de ideología solo puede convertirse en alternativa de poder, cuando el statu quo está muy deteriorado y los partidos de poder – sus guardianes naturales - completamente desprestigiados. El análisis estratégico de Anguita no era malo, pero la crisis le duró menos de lo que esperaba y fue demasiado agresivo con los socialistas a la hora de ejecutarlo. Por decirlo de una manera sencilla, se le acabó la pista de despegue antes de elevar todo el avión; aún así, 21 escaños.
En la actualidad la situación de IU es otra y lejos de ganar Roland Garros, resta para permanecer en el partido. La solución no es complicada, solo tienen que entender lo que les rodea y tener la suficiente lógica como para articular un discurso propio, lejos del seguidismo de los últimos tiempos; porque si no, incluso las flores en el culo terminan marchitándose.
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