19 Jun
Es posible conjugar crecimiento económico y bienestar social? Más importante aún: es un objetivo que deba ser planteado desde la política como algo deseable?. Yo creo que si.
Pese a los peligros de hablar de crecimiento económico (las consecuencias que el mismo puede generar ya no deben dejarnos indiferentes) y de comparar latitudes (Finlandia, Suecia, Holanda… que tienen muchas características en sus estructuras sociales que no permiten equiparar modelos con alegría), creo que, desde un punto de vista de justicia social (esa por la que trabajan todos nuestros politcos) es im-pres-cin-di-ble reconsiderar la relación entre empresa y Estado, en base a la fiscalidad; y creo también, quizas con ingenuidad, que este debe ser un caballo de batalla de los partidos de izquierda. ¿Como? Repetimos: sabiendo discriminar empresas en funcion de su utilidad social.
Recientemente, he visto un artículo en un periodico estatal en el que se hablaba de las ventajas que representaba el modelo cooperativista vasco a la hora de afrontar la crisis (modelo, por cierto,al que algunos tuertos no dejaran en su vida de relacionar con “nazionalismos” y otras cosas peores). El exponente mas brillante de este modelo es la corporacion de cooperativas MCC. Dejando a parte otra serie de detalles, cada uno de los cuales daría para un montón de artículos, a mi lo que me interesa de estos modelos de economia social (es decir, economia participada y regida por los trabajadores y sin accionistas) es el hecho de que plantean un modelo retributivo mas justo[1], y esa es la via mas directa para salir del mileurismo.
Actualmente, otros tipos de sociedades se plantean que la fiscalidad para las cooperativas es injusta, al ser, en el Pais Vasco, de un 18 a un 20% (en funcion de criterios ccomo el numero de trabajadores) frente a un 28% (Pais Vasco de nuevo) para otro tipo de formas juridicas. Sin embargo, esta bajada esta justificada por el hecho de ser un modelo que, sin accionistas, reinvierte y crece, al tiempo que plantea una reparticion, cuando es posible (insisto, quienes lo deciden son los socios trabajadores), mas justa. Quiere decir esto que toda actividad empresarial deba ser bajo forma de cooperativa? No. Esto quiere decir que, en mi opinion, las empresas deben ser tratadas de manera diferente en funcion de la utilidad social que demuestren. Es por este motivo que deben hacerse leyes discriminantes, tratando mejor o peor al bolsillo de las empresas en función de varios baremos.
Basandome de nuevo en lo que conozco de Francia, este modelo representaria ventajas tanto desde el punto de vista de la cohesion social (los trabajadores y los sindicatos dejarian a menudo de plantear, como aqui hacen, posiciones de fuerza contraproducentes) y del crecimiento económico (el Estado alivia la carga contributiva de las empresas, sea cual sea su forma jurídica, en función de la utilidad de lo que hagan; al mismo tiempo, podemos volver, como en los países nórdicos, a un sistema de fiscalidad mucho más directa sobre la renta, que no tendría, quizás, una repercusión tan negativa a la hora de generar empresas -que son las que nos dan de comer- y empleo.
Creo que el Estado y las diferentes administraciones con facultades para plantearlo, deben hacer una política fiscal diferenciada que nos permita salir del mileurismo, si ese es el objetivo principal. No tengo nada en contra de que nadie se forre, si lo hace sin que ese dinero sea ganado gracias a la espalda del resto, entre otras cosas. Por este motivo, y como creo ciertisimamente que una razón fundamental del mileurismo es la falta de justicia redistributiva, planteo los siguientes puntos y el que quiera que los rebata o que los apoye, aunque todo esto no sea mas que un ejercicio de pasatiempo:
1- El Estado debe basar la fiscalidad de las empresas a posteriori, sobre la cuenta de resultados (en Francia, en muchas ocasiones, debido a las confrontaciones sociales de las que se hablaba en la primera parte, pueden freirte antes de empezar, y eso supone un freno importante a la hora de emprender)
2-Primer criterio a la hora de fiscalizar: actividad, tipo y origen de la empresa. A la hora de generar estructuras sociales y económicas sólidas, no es lo mismo una PYME que una multinacional; no es lo mismo una empresa que exporte que otra que no; no es lo mismo una empresa que genere productos de alto valor añadido que otra que no lo haga, una que innove y que tenga reales oportunidades de mercado, que otra que no lo haga; una cuya actividad trabaje a favor de la regeneracion medioambiental que otra que no. No es lo mismo una empresa que produce que otra que distribuye. Medidas de este tipo existen ya, pero seria muy interesante que esto siguiese replanteándose.
3- Segundo criterio: Reparticion de los beneficios. Si la parte del leon es para los accionistas, estos deberan ser tasados en función de en como se reinviertan, pero de manera útil y sin triquiñuelas, como se hace actualmente. Si, en cambio, la generacion de beneficios se reparte en una proporción amplia entre los asalariados, la fiscalidad debe ser mucho menor. Asi es como realmente se puede salir de situaciones tan injustas como la que les toca vivir a mas de 11 millones de curritos en este pais (lo que es inquietante). Premiemos la honestidad y, si es necesario, castiguemos la deshonestidad.
4- Tercer criterio: Utilizacion del excedente No debe ser fiscalizada por igual una empresa o conjunto de empresas que reinviertan en capacidad productiva, generen fondos para salir a las crisis o en I+D. Ya no digo que esas inversiones no sean consideradas como beneficio, que no lo son, no es excedente. Digo que el excedente que queda a parte se tase de otra manera. Quizas eso ayude también a evitar despilfarros que sirven más para llenar restaurantes de lujo que para otras cosas, de manera que luego estemos todos pidiendo sopitas.
El Estado - la sociedad- puede decirse: “perdemos capacidad financiera”. Vale. Sin embargo, si la empresa actua REALMENTE como un garante del bienestar y de la capacidad adquisitiva, está cumpliendo roles que aliviaran la carga del Estado desde infinidad de puntos de vista. Por otro lado, si lo que hay que hacer es imponer una fiscalidad mas directa y en función de las pelas que le quedan a cada uno al final de año,asi debera ser. Esto parece no ser viable por muchos aspectos y ese es uno de los motivos por los que porcentualmente Ronaldinho ha pagado, proporcionalmente, menos que yo a Hacienda. Si la excusa para que pase esto es que una persona con mucha pasta puede invertir y generar maquinaria economica, que lo haga y que pague menos. Pero de verdad. Que lo haga siguiendo esos criterios de utilidad social que se han esbozado en los puntos de arriba y que eso se vigile, porque aqui esta empezando a haber un tufillo de barra libre para el que puede pagar que resulta hiriente.
En fin, los diferentes puntos no han sido desarrollados ni tengo competencias sufiientes para hacerlo. Pero si, al final, hacer política se trata de definir prioridades, pido a los partidos a tendencia social que recuerden lo que eso significa.
[1] Esto esta basado en que estas sociedades manejan sus beneficios con unos criterios mas utiles: sobre los resultados, el 20% se destina a un fondo de reservas -si la cooperativa cierra, este dinero se va a un fondo comun; en el caso del Pais Vasco, a un Consejo Suprior dependiente del Parlamento-. Dicha reserva puede funcionar como un fondo de desarrollo o de solidaridad en épocas de vacas flacas. otro 10% de los beneficios debe ir a un fondo de educacion y promocion coopperativa: el resto son excedentes y en los momentos en que esto es posible (asi lo decide ademas la asamblea) se considera beneficio a repartir. Se de trabajadores de algunas de estas cooperativas -Eroski, Irizar, Soraluce…- que se levantan unos sueldos en buenas épocas sorprendentes
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