19 Jun
El proceso del PP de cara al congreso que empieza este fin de semana ha estado bien llevado y es un ejemplo de cómo manejar una situación de crisis interna del que otras fuerzas políticas deberían tomar nota. Mariano Rajoy ha demostrado ser más hábil como hombre de partido que como líder de la oposición. Hace algunos meses escribimos sobre este tema y dijimos que guardaríamos silencio hasta el desenlace. Hoy parece que ese desenlace se producirá de la forma menos traumática posible para los conservadores y que la estrategia marcada por los Rajoy, Fraga o Gallardón llegará a buen puerto.
El control del PP por parte de la línea más moderada ha sido posible por tres elementos muy bien manejados por la presidencia del partido. Al contrario de lo que muchos pensábamos, la línea dura del PP es más mediática que presencial y a la hora de la verdad ha recibido menos apoyos de los esperados.
Por otra parte el manejo de los símbolos es imprescindible en este tipo de situaciones y más aún dentro del PP. Mientras Manuel Fraga ha apoyado abiertamente al sector “Rajoy”, José María Aznar ha tenido una actitud más timorata con su protegida. La razón es simple; la figura simbólica de uno de los bandos tenía ascendente de autoridad moral sobre la de los otros. Nunca sabremos por qué fue Rajoy el sucesor de Aznar, pero puede que esa ruptura pública que hizo Fraga de la carta de “Chemari” y ese “ Don Manuel, nunca olvidaré esto” tengan mucho que ver en el asunto.
El tercer elemento nos sitúa en la coyuntura económica actual. Si en una situación política sin oposición, el PSOE ha perdido 4 puntos de intención de voto en apenas 100 días, la urgencia por articular una opción sólida frente a los socialistas ha ayudado al sector más estable; en este caso al de Rajoy. ¿Producirá esta coyuntura un re-posicionamiento en otras opciones políticas?. Vaya usted a saber; en alguna ocasión hemos dicho que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Llegados a este punto solo nos quedan por resolver dos claves. La primera es la de si “el señor de los hilillos” será el próximo candidato a las elecciones generales. El asunto es menos trascendente de lo que parece, porque salvo convulsión interna grave, el candidato saldrá del mismo sector ganador. ¿Será Mariano Rajoy?. No es por hacer de gallego, pero depende. En la actualidad, las encuestas nos dicen que Rajoy está quemado para esa pretensión y que son otros candidatos los que recibirían más apoyos. La decisión final irá de la mano de las propias intenciones de Rajoy y de cómo evolucione cada personaje político dentro de la línea en el poder.
La segunda clave es la de que pasará con el sector derrotado. Desde el principio hemos pensado que la condesa de Murillo – u otro de su cuerda- presentarían candidatura a este congreso. El argumento estaba basado en que llegado a una situación, la única huida posible es hacia delante. Al final, bien por falta de apoyos o de coraje, Esperanza Aguirre nos ha demostrado que tiene más valor con las empleadas de sanidad, que en el terreno político. No sabemos si tendremos o no abrazo de Vergara, pero la lógica indica que la condesita, con o sin gestos simbólicos, irá siendo relegada poco a poco al ostracismo y que, salvo catástrofe, sus opciones son Historia..
En definitiva: con una situación de crisis económica, posible desgaste del PSOE y reforzamiento de su sector en este congreso, el presidente del PP tiene todos los ases en la mano y en este sentido, José Luis Rodríguez Zapatero debería estar preocupado. Señor presidente, ya sabe; se lo hemos dicho en más de una ocasión. No se preocupe; Ocúpese.




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2 Responses for "Al Pan, Pan y al vino,vino (2ª parte)"
Jajajajaja
xD
Mira esta Viñeta sobre el Congreso del Partido Popular
jajaja. Buena la viñeta; pero la verdad es que no se los ha llevado a Valencia o a Bulgaria. Ha sido al huerto.
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