La intención que hay detrás de este post es la de  responder a algo que me parece que debe ser prioritario a la hora de atacar el mileurismo y el pocodinerismo en general  entre la clase currante, y es el de impedir que la economia acabe sirviendo basicamente para cuatro. Cierto es que debido a los males necesarios, que dirían algunos, del capitalismo globalizado, parece que esto es dificil. Pero creo que una de las respuestas para ello es la de potenciar una actividad económica socialmente útil. Lamentablemente, modelos como el de la economía solidaria (la economia social podría ser otra cosa y MCC es la prueba) no tiene la suficiente capacidad como para introducir esta noción en el panorama. Por lo tanto, este panorama debería ser definido por los políticos a los que su izquierdosidad tendría que exigírselo, pero con inteligencia.

 

Todo esto lo escribo basándome en el modelo francés por varias razones. Una, porque vivo aquí y me lo voy conociendo. Otra, porque es un modelo que está empezando a no ser funcional y es una pena. En Francia ha habido una protección social excelente, que se ha ido rompiendo desde arriba y desde abajo, y que empieza a dar muestras de agonía, cosa que por supuesto aprovecharán los de siempre para intentar darle su golpe de gracia. Y hacer esto es romper una sociedad. Y eso, es un crimen.

 

Por explicarlo rapidamente: El modelo de bienestar francés se sostiene basicamente sobre los hombros de la empresa, cosa que hace temblar las piernas de muchas PYMES, que ya no pueden más. Aquí, los impuestos sobre la renta son mas bajos que en España para las clases medias y baja (para las grandes, no tengo ni idea) y existen muchos impuestos indirectos e indiscriminados, que no hablan precisamente en favor de la justicia social de base. Con excepciones como las microempresas y otros parches para fomentar el autoempleo, las cargas sociales de las empresas francesas son, simplemente, brutales. Calculemos que, independientemente del impuesto de sociedades y el de la renta, que también cuentan, un empresario debe pagar un 72% de sobrecargo por un trabajador. Es decir, un currela que cobra mil doscientos euritos brutos cuesta  en realidad 2064 € al mes. A partir de ahí, vendrán los impuestos sobre la actividad económica (en funcion del tipo de empresa, pero en una estandard, asi es) el de la renta y demás. La gran putada para una empresa que se créa es que esta medida no es discriminante (excepto, insisto, con las microempresas unipersonales) y eso significa que las PYMES se van ahogando y que los emprendedores faltan.

 

Este sistema tiene su base ideologica en un izquierdismo mal entendido, pero lógico en las épocas en las que se fundó, en aquella primera ola de capitalismo salvaje. Gracias a él, el problema es que se ha generado una gran base de idiocia izquierdosa, que sigue viendo a la empresa como el enemigo o, en una versión mas light, como la gallina de los huevos de oro. Afortunadamente, y como cabía esperar, ha surgido una versión que hace contrapeso, y es la de la idiocia de derecha, que suspira por una aniquilación de facto de las cargas sociales y se dice a si misma que, el que se queda desprotegido lo que tenía que haber hecho era estudiar. Bonita paradoja en un pais en el que algunos asalariados aspirarian a no tener empresas y en el que algunas empresas aspirarian a no tener asalariados.

 

Las resultas politicas de esta visión caricaturizada (pero mucho de eso hay) son, entre otras, dos:

 

- La izquierda de poder, léase el partido socialista, ha perdido votos porque una gran parte del país (afortunadamente el país no está compuesto básicamente de idiotas, como ninguno, supongo) cree que no propone modelos alternativos que puedan garantizar una viabilidad del sistema y que lo que va a hacer es matar a la gallina de los huevos de oro a base de proponer protección y demás. Estas son las consecuencias de una izquierda caviar dormida en sus esquemas y trabajando basicamente en lo simbólico y el palabreo. Esto es además lo que ha dado lugar al nacimiento de este “socialismo liberal” del que se habló en otro post y que lleva a limites de descojono el tema de lo inadecuado de las ideologías, que se alejan tan rápido como pueden del sentido común.

 

- la derecha, que no esta tan desligada como pensamos de lo social (en Francia eso significa suicidio político), está empecinada en presentar ventajas para el mundo de la empresa. Sin embargo, esto supone tantos límites que, finalmente, los mismos no son sino malabarismos y fuegos de artificio, que como mucho sirven a los intereses de grandes multinacionales (se podria explicar el porqué, pero no es el momento) y acaban recayendo sobre las condiciones de trabajo de los asalariados, sin prometer perennidades del modelo y sin representar cambios que vayan al ritmo de lo prometido. Sin embargo, han triunfado en hacer crecer la idea de que dando barra libre a la empresa, al final nos beneficiamos todos

 

 

Con todo esto, parece que la conjugacion entre bienestar y desarrollo de empresa es imposible, pese a que esto no es forzosamente cierto. Parece inviable salirse del esquema tigres versus leones entre las condiciones de trabajo y el desarrollo económico. Pese a ser innegable en un contexto globalizado que esto es muy, muy dificil, creo que sin embargo debe ser viable y que la respuesta debe venir desde la izquierda, desde una izquierda inteligente; creo tambien que esa respuesta está en discriminar entre las empresas en función de criterios de justicia y bienestar social, es decir, de utilidad social.

 

Como? Eso sera expuesto en otro post, en el que seguro que habrá muchos errores, porque las voluntades pueden chocar con la realidad. pero creo que frente a la que se avecina en las décadas a venir, es fundamental definir criterios, sobre todo desde el ámbito que se denominaba de la izquierda, para llevarlos al ambito de la izquierda del sentido común. Por ahi iremos esperando no decir demasiadas tonterias.