10 Jun
El pesimismo no genera empleo, pero el buen rollito sinsorgo de los que tienen su salario asegurado y rodean a un ciudadano cada vez más cabreado; tampoco. Hace tiempo que venimos diciendo que el gobierno está gestionando mal la crisis; y no nos referimos a lo económico, sino a lo político. Si te empeñas en negar una realidad cada vez más palpable en la calle, terminarás perdiendo la credibilidad y eso es lo más valioso que tiene un ejecutivo. Los que llevamos tiempo hablando de crisis, primero éramos unos iluminados, después antiespañoles y ahora simplemente exagerados. Es curioso ver como nos devaluamos a medida que avanza la situación.
La actitud del gobierno empieza a ser peligrosa. Si los socialistas siguen emperrados en irritar al ciudadano, la sociedad terminará dándoles la espalda y escuchando a aquellos que desde el principio han culpabilizado a Zapatero de todos los males de España.
Se acentúa el baile de los vampiros y argumentos como la flexibilización del mercado laboral, el aumento de las horas de trabajo o la reducción indiscriminada del impuesto de sociedades, irán tomando fuerza. Es la misma trampa que en el 95. ¿incidiremos en el abaratamiento del despido o en la prostitución del mercado?, ¿Incidiremos en el mismo modelo de desarrollo que no ha sido capaz de generar bienestar en los últimos años?. Porque no olvidemos que es ese modelo el que ha creado el mileurismo y la cultura del pelotazo y del nuevo rico. Es ese modelo típico de países en desarrollo, escasa tecnología y mano de obra barata el que, en los mejores días de crecimiento de estas dos últimas décadas ha tenido a toda una generación frustrada y desmotivada. O empezamos a apostar por un nuevo modelo o siempre existirá una China o una India encargadas de recordarnos que no nos hemos abaratado lo suficiente. O el gobierno lidera un plan que incluya a todas las fuerzas sociales y económicas de este país, para avanzar hacia un concepto de economía basada en el valor añadido, o será hambre para hoy y necesidad para mañana. Pero hay que hacerlo de verdad, sin florituras, sin fuegos de artificio.
Sea como fuere, o Zapatero empieza a preocuparse o seremos los ciudadanos de izquierda los preocupados dentro de muy poco tiempo; cuando veamos que la solución a una enfermedad creada por un exceso de liberalismo, se aborda sin creatividad, con 20 años de derecha y con más de lo mismo. Ásí que, Pepelu; Churri. ¡A espabilar!.
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