27 may
Es curioso ver como de todo el elenco político español, el único partido que ha salido airoso en las últimas elecciones ha sido el que ha resuelto sus contradicciones internas, permaneciendo fiel a su personalidad política. Si existe algo que parece no soportar el electorado español de cualquier partido es la descomposición de una organización. Hace bien. Si una opción política no es capaz de presentar una imagen y unos equipos humanos coherentes ¿Cómo puede ser responsable para ejercer labores de gobierno o realizar trabajos de control?.
No hay un solo partido político en España que presente un pensamiento uniforme. La condición humana es así y los debates internos y corrientes son positivos para que cualquier organización evolucione. Sin embargo, a la hora de presentar listas este debate debe servirse perfectamente cerrado, enlatado y sin fisuras; de no ser así, de tratar de proyectar los problemas internos hacia el electorado, siempre se pagará en número de votos.
Analicemos la situación por partidos: Zapatero ha manejado con soltura a José Bono. El manchego ha sido incluido en todo instante; e incluso cuando se jugó un órdago marchándose en los peores momentos para el gobierno, el presidente le dejó la puerta abierta. Una maniobra inteligente. Cuando tu máximo rival político es derrotado no es bueno descuartizar su cuerpo y mandar sus miembros a los cuatro puntos cardinales. Si representa a un número significativo de gente, lo inteligente es dejarle figurar y restarle poco a poco peso específico a cambio de reconocimientos, de no herir sensibilidades. El presidente no ha inventado nada, pero si lo ha ejecutado con buen pulso y las ideas claras. Su premio; la Moncloa.
Hacia otros lares tenemos varias muestras de debates no resueltos. El PNV,ERC,IU o el PP son buenos ejemplos. Cuando una corriente se estrella, lo lógico es que otra diferente la vaya apartando y proponga debates nuevos. Aquí arranca lo delicado. Si la sustitución se transforma en un “quítate tú que me pongo yo” el proceso solo traerá como consecuencia dos posibilidades. La ruptura o el resentimiento de la otra parte que se dedicará a crear inestabilidad a la espera de su oportunidad. Por resumirlo: acabas de conseguir que el principal interesado en tu próxima derrota electoral, esté en tu casa.
IU es el máximo exponente de esta realidad. Lleva tiempo dando bandazos sin la suficiente inteligencia política en uno u otro lado como para ser inclusivos con la otra parte. Como consecuencia…. 15 añitos perdiendo adeptos. Si la “izquierda real” sigue en esta tesitura, su desaparición será un hecho y la responsabilidad será única y exclusivamente de los que han primado su resentimiento sobre su responsabilidad política, o lo que es lo mismo, en el caso de IU. La responsabilidad será de todos sus dirigentes. Si quieren salvar el partido, ha llegado el tiempo de ser generosos.
Algo parecido viene a pasar en el PNV. En este sentido el Lehendakari ha decidido huir hacia delante y proyectar la tensión interna en Madrid. Un juego muy peligroso que puede devolverle la pelota multiplicada por 10. Veremos como le sale. En fin. Hay que hacer mención a la situación más extraña de toda la historia de la democracia. Mariano Rajoy, tras liderar una corriente del partido que no era la suya (tendríamos que preguntarnos quien presionó para que fuese el heredero de Aznar) y perder unas elecciones, trata de purgar a sus antiguos socios para abanderar la corriente inversa……lo normal es que esto termine mal. De no ser así y si Rajoy termina imponiendo candidato (sea El o El Tercer Hombre), lo inteligente es ofrecer el abrazo de Vergara. Si realmente Fraga está detrás de todo esto, así se hará (no es una paranoia personal, mi teoría es que el gallego tiene un papel más activo en la planificación de este movimiento lo que la gente cree) ¿Recordáis lo bien que se llevaba con Castro? Diferente ideología, pero un perfil de personalidad parecido y este tipo de perfiles o se van ellos o los retira la vida, pero en primera línea o en la sombra, es bastante complicado ningunearlos….seguimos observando.
Deja una respuesta