Estambul (Turquía)

Estambul es así; sucia, caótica, desordenada y con ese punto de megalópolis que solo modera la presencia del mar y los cientos de museos vivos que adornan la ciudad en cada esquina. El portal de Asía, el portal de la Historia, el portal de la continuidad del imperio romano y la idea de unidad, el portal de las culturas.

 

 

 

Si visitas Estambul precipitadamente y haces caso a las guías turísticas, no entenderás nada. Si usas las guías como esquema y avanzas pausadamente dejando que sea cada piedra la que te visite a ti y alternando los lugares bulliciosos con los recovecos tranquilos, no necesitarás entender nada porque te empaparás de todo. Entre Estambul y tu no tiene que haber diálogo, solo miradas. Ese es el punto de una ciudad que no necesita ser explicada porque perdería encanto, porque explicar la síntesis es humillarla.