El Jueves estuve más de 4 horas retenido en la A6. Como la entrada a Madrid en la operación retorno ha sido más lógica, mi cabreo se ha moderado y este post terminará perdiendo calidad y siendo aburrido. Las retenciones en las operaciones salida son inevitables y es normal que cuando todos tratamos de utilizar algo a la vez, ese algo se sature como los cuartos de baño de los bares en San Fermín.

 

 Lo bueno de las caravanas es que siempre que tengas gasolina, agua y tabaco, pueden convertirse en un magnífico momento para pensar, así que debo dar gracias a la Dirección de Tráfico, porque de esos lodos caravaneros, saldrán estos posts.

 

No quiero ser injusto. El primero tiene que ir dedicado a Todos esos Ministerios de Fomento y Direcciones de Tráfico que han ido haciendo de nuestro país uno de los países con más kilómetros de autovía mal parcheada y peor peraltada de Europa. ¡Gracias!.

 

 Gracias por esas horas bajo el sol que amenizaron los diferentes periodos de nuestra vida, escuchando la canción del verano y los pitidos desesperados de otros domingueros sin tabaco. Gracias por preocuparse por el bienestar de los trabajadores y empezar las pocas reparaciones del año en Agosto para que no pasen frío. Gracias por inaugurar las obras públicas poco antes de las elecciones de turno y por solicitar la colaboración ciudadana para indicar con sus juramentos los tramos mal señalizados; y sobre todo, gracias por desplegar a la Guardia Civil todos los puentes y fiestas de guardar. A nosotros  no se nos ocurriría nunca llamar a la grúa si tuviéramos una avería; así de valiosos son sus consejos. ¿ Que sería de las vacaciones y los puentes sin esas macro- reuniones sociales al aire libre?. Todo un clásico que siempre esperamos ansiosos como la repetición en Navidades de Que Bello es Vivir o la vocecilla de los niños de San Ildefonso diciendo que ya no tendremos que ir más al trabajo. Hay costumbres que no deben perderse.