5 may
El Jueves estuve más de 4 horas retenido en la A6. Como la entrada a Madrid en la operación retorno ha sido más lógica, mi cabreo se ha moderado y este post terminará perdiendo calidad y siendo aburrido. Las retenciones en las operaciones salida son inevitables y es normal que cuando todos tratamos de utilizar algo a la vez, ese algo se sature como los cuartos de baño de los bares en San Fermín.
Lo bueno de las caravanas es que siempre que tengas gasolina, agua y tabaco, pueden convertirse en un magnífico momento para pensar, así que debo dar gracias a la Dirección de Tráfico, porque de esos lodos caravaneros, saldrán estos posts.
No quiero ser injusto. El primero tiene que ir dedicado a Todos esos Ministerios de Fomento y Direcciones de Tráfico que han ido haciendo de nuestro país uno de los países con más kilómetros de autovía mal parcheada y peor peraltada de Europa. ¡Gracias!.
Gracias por esas horas bajo el sol que amenizaron los diferentes periodos de nuestra vida, escuchando la canción del verano y los pitidos desesperados de otros domingueros sin tabaco. Gracias por preocuparse por el bienestar de los trabajadores y empezar las pocas reparaciones del año en Agosto para que no pasen frío. Gracias por inaugurar las obras públicas poco antes de las elecciones de turno y por solicitar la colaboración ciudadana para indicar con sus juramentos los tramos mal señalizados; y sobre todo, gracias por desplegar a la Guardia Civil todos los puentes y fiestas de guardar. A nosotros no se nos ocurriría nunca llamar a la grúa si tuviéramos una avería; así de valiosos son sus consejos. ¿ Que sería de las vacaciones y los puentes sin esas macro- reuniones sociales al aire libre?. Todo un clásico que siempre esperamos ansiosos como la repetición en Navidades de Que Bello es Vivir o la vocecilla de los niños de San Ildefonso diciendo que ya no tendremos que ir más al trabajo. Hay costumbres que no deben perderse.
5 may
Ha muerto Leopoldo Calvo Sotelo. No tengo ni idea de la importancia que ha tenido su figura en la transición política de este país, porque casi no lo recuerdo y porque al bueno de Leopoldo no se le estudia demasiado en las facultades de Historia.
No dudo de que tuviese un papel fundamental en la aparición de UCD, ni de que fuese un tipo caracterizado por su fina ironía y su buen talante. Sin embargo de ahí a que fuera una pieza clave en el asentamiento de nuestra democracia va un mundo. Morirse en este país, viene a ser como concursar en un Reality Show: te da 10 minutos de gloria, los que no te conocen se inflan a hablar de tí y casi siempre terminas por volver al anonimato del que ya no saldrás jamás.
Sin ser un experto en el tema, parece justo reconocer que el mérito de Leopoldo fue el de parecerse a Rommel en sus últimos días en África. O lo que es lo mismo, terminó recogiendo los pedacitos de un proyecto roto y ubicándolos convenientemente en la papelera, mientras el PSOE ganaba las elecciones del 82. No es poco. Tiene que ser duro conducir un barco hacia el desguace sabiendo que vas de invitado y que nadie te valorará el gesto de iniciar un camino sin retorno. En ese sentido Leopoldo Calvo Sotelo lo hizo sin aspavientos, sin crispaciones y con la profesionalidad del que no pretende personalismos porque sabe que no ha sido elegido por el pueblo. Un buen ejemplo del que buena parte de la clase política debería aprender y que consiste en quitarse de en medio cuando ya no eres necesario.