Cosas que perdimos en el fuego

Cuando Audrey Burke pierde a su marido en un violento accidente, se acerca cada vez más a Jerry Sunborne, el mejor amigo de su marido desde que eran niños y ahora un abogado inmerso en una peligrosa espiral autodestructiva. Desesperada por llenar el vacío dejado por la muerte de su marido, Audrey le ofrece la habitación al lado del garaje con la esperanza de que pueda ayudarles, a ella y a los niños, a enfrentarse a tan inesperada pérdida. Jerry libra una batalla diaria para alejarse de las drogas, pero su inesperado papel como padre sustituto y amigo del hijo y de la hija de Audrey le aporta una desconocida capacidad de recuperación. Los frágiles lazos que unen a Jerry y Audrey amenazan constantemente con romperse mientras intentan sobrevivir al dolor y a la renuncia.

Mucho cuidadito con esta película, porque aunque está repleta de actores que cuando les da la gana lo hacen extremadamente bien, La directora, Susanne Bier, danesa ella, proviene del entorno del movimiento Dogma (ya sabéis aquello de rodar solo con luz natural, sin banda sonora…). Así que con precaución, porque me da que viendo lo que ha hecho antes(drama) me parece que aquí los registros de Berry y Cia van a aestar más cerca de Monters Ball que de 007.

 

Cobardes

Gaby es un chaval de catorce años que tiene miedo a ir al colegio. Tal vez su miedo sea a causa de Guille, un compañero de clase, que por su parte tiene miedo a defraudar a su padre. Pero los padres de Gaby y Guille también tienen miedo. Joaquín, el padre de Gaby tiene miedo a perder su trabajo y Merche, su madre, miedo a que su familia se desmorone. Guillermo, padre de Guille, tiene miedo del poder que le envuelve y Magda, su madre, miedo de no conocer a su propio hijo. Y después está Silverio, el dueño de la pizzería, que no le tiene miedo a nada. Bueno… tal vez a Dios. ¿Y tú? ¿De qué tienes miedo?

Pues han pasado ya 3 años desde que Corbacho y Cruz estrenaran “Tapas”, recordareis aquella peli de historias en el barrio. Pues parece que con esta continúan con el estilo, película coral con varios co-protagonistas. Sin trucos, sin efectos, una de cine de historias cercanas.

 

Lars y una chica de verdad

Lars Lindstrom es un adorable introvertido chico cuyo bagaje emocional le ha mantenido apartado de una vida completa. Después de años de casi una completa vida solitaria invita a Bianca, una amiga que ha conocido en Internet. Cuando presenta a Bianca a su hermano y su mujer estos no dan crédito. No saben que decir a Lars, o a Bianca, porque es una muñeca a escala de una mujer, no una persona real, y Lars la trata como si estuviera viva. Consultan a la Doctora Dagmar, que les explica que esto es una desilusión que él ha creado y que sigan llevándole la corriente.

Los que han visto “Dos metros bajo tierra”(Six feet under) encontrarán aquí algo de su humor, porque comparten una guionista, Nancy Oliver. Aunque el director de esto, Craig Gillespie, es el responsable de aquel engendro llamado “Cuestión de pelotas”; pero bueno aquí el punto de partida es bastante más original. ¿Será capaz de ir más allá de las primeras risas?

 

Dueños De La Calle

Tom Ludlow, un veterano agente del Cuerpo de Policia de Los Angeles le resulta difícil navegar por la vida después de la muerte de su esposa. Cuando aparecen pruebas que lo comprometen en el asesinato alevoso de un compañero, se ve obligado a ir contracorriente de la cultura policial de la que ha formado parte durante toda su carrera, lo que acaba llevándole a poner en duda la lealtad de todos cuantos le rodean.

El guionista de cosas como S.W.A.T. Los hombres de Harrelson (2003) , A todo gas (2001), o Training Day (Día de entrenamiento) (2001), David Ayer se pasa a la dirección con un guión de James Elroy. A mi no me cuadra mucho pero bueno. De actores si quitamos a Nero Cara de Palo Reeves, la cosa parece que no pinta mal, si hasta sale House, pero me da que va a ser película de héroe y corre-corre.

 

 

Como locos… a por el oro

Ben “Finn” Finnegan (Matthew McConaughey) es un afable buscador de tesoros moderno que está obsesionado con encontrar la legendaria Dote de la Reina del siglo XVIII—40 cofres con un tesoro incalculable que se perdió en el mar en 1715. En su búsqueda, Finn ha echado por la borda todo lo que tiene, incluido su matrimonio con Tess (Kate Hudson).

Justo cuando Tess ha empezado a rehacer su vida trabajando a bordo de un mega yate que pertenece al multimillonario Nigel Honeycutt (Donald Sutherland), Finn descubre una pista crucial sobre el paradero del tesoro. Para mayor consternación de Tess, Finn se las arregla para embarcar en el yate de Nigel y, usando su pícaro encanto, convence al millonario y a su conocidísima hija, Gemma (Alexis Dziena), para que se unan a él en la búsqueda de las riquezas españolas. Incluso Tess no puede resistirse al reclamo de descubrir finalmente el tesoro que les ha eludido durante tanto tiempo. Pero ellos no son los únicos que van tras el premio. El que fuera una vez mentor de Finn, Moe Fitch (Ray Winstone), y un brutal gangster local llamado Bigg Bunny (Kevin Hart) tienen la intención de ganar a Finn el valioso tesoro.

Pues eso definida, en su propia web como comedia romántica, así que no digáis que no avisan. De todas formas, ¿no creéis que iría más gente si se ahorrasen esa parte de las películas? Como reflexión.

 

El baño del Papa

Año 1988. Melo, Uruguay, una pequeña ciudad ubicada en la frontera con Brasil, espera la visita del papa Juan Pablo II. Se empieza a hablar de cifras: llegarán miles de personas. Algunas fuentes bien informadas hablan de 50.000 visitantes…

Los habitantes, pobres en su mayoría, saben lo que significa: 50.000 peregrinos querrán comer, beber, querrán comprar banderas de papel, recuerdos, medallas conmemorativas. Llenos de entusiasmo, más que la bendición divina, esperan conseguir una pequeña parte de felicidad material. Beto, un contrabandista de poca monta, está convencido de haber dado con el mejor negocio de todos: “el baño del Papa”, donde miles de peregrinos podrán aliviarse. Que los otros se encarguen de freír montañas de chorizos y hornear bollos, él se hará rico con los residuos humanos. Pero antes de poder construir el retrete, Beto se mete en un lío. Llega casi a agotar la paciencia de su estoica y siempre optimista esposa

Carmen y decepciona a Silvia, su hija adolescente, que sueña con trabajar en los medios de comunicación. Debe incrementar sus arriesgados y duros viajes al otro lado de la frontera. Deja de lado su gran sueño: comprarse un ciclomotor. Incluso pierde su bien más querido, su bicicleta, con tal de hacerse con la clave de su templo de residuos y riqueza: la taza del váter. Pero está decidido a llegar a tiempo para el acontecimiento divino.

Para reírnos un rato mejor nos vamos a ver esta película uruguaya del año 2007. Teniendo en cuenta que no suele llegar mucho cine de ese país, suponemos que para dar el salto tendrá algo que merezca la pena. La peli se presentó en el pasado Festival de Donosita, y ha ayudado, y mucho supongo, que el director sea el uruguayo César Charlone que se ocupó de la fotografía de Ciudad de Dios (2001), de Fernando Meirelles, por la que fue nominado a un Oscar, y en 2003 volvió a trabajar con Meirelles en El jardinero fiel. No está mal el currículo del chaval.