Como decíamos el otro día este es el primer largometraje que dirige el británico Sean Ellis. Y muy primero porque anteriormente sólo había hecho dos cortos, de los que uno de ellos ha servido de base para este film. No hemos tenido la oportunidad de ver el corto, pero parece ser que fue candidato a los Oscars de hace unos años, y obtuvo unos cuantos premios en festivales variados.

La historia que nos cuentan es la siguiente: un imberbe universitario, estudiante de lo que aquí llamaríamos Bellas Artes, se queda (por iniciativa propia) sin novia; el tema le deja tan tocado que le produce insomnio. Para rellenar las horas de la noche decide ponerse a trabajar en el turno de noche de un supermercado 24/7. El monótono trabajo le proporciona el suficiente espacio (físico-temporal) para replantearse algunos dogmas filosóficos de su proyecto vital (vamos que mientras vaguea piensa en que hacer con su vida). Esto mientras asiste al devenir diario de un grupo de individuos con ciertas taras mentales, al menos la mayoría.  Y entre esos hay una rubia…

¿Y qué opinamos? Pues que a pesar del tratamiento del director (lo más interesante de la película), elegante y novedoso a ratos, no deja de ser una historia de amor (chico y chica lo dejan, chico lo pasa mal hasta que…) salpicada de escenas de humor variopinto (unas veces representante del típico humor británico, y otras más parecido a “American Pie” y esas cosas). Son esas ideas en la forma de contar la historia lo que salvan la película, porque hay ciertos fragmentos en los que parece que no hay historia que contar por detrás, y no hay más ideas argumentales que ofrecer. Esto sucede mediada la película. No me malinterpretéis, no aburre (no se hace larga o pesada), pero bordea peligrosamente el precipicio en algunos momentos.

Los actores: jóvenes intérpretes de Albión que no lo hacen mal, pero que tampoco son Lawrence Olivier. De hecho al protagonista se le podría haber exigido un poco más. Hay momentos en que parece que esta ahí de casualidad, que la cosa no va con el. Un poco carapalo vamos.

A mí no me han convencido ni el amigo de toda la vida (que es como una caricatura de una caricatura), sin más justificación que ser un intento de contrapunto divertido a la seriedad del personaje principal, ni algunos de los personajes que pululan por el supermercado, demasiado indefinidos(y protagonistas de la brocha gorda). Porque para desfasados en un ultramarino tenemos a Kevin Smith y compañía. Lo mejor de la película es la primera media hora, que luego se diluye en la historia de amor de lo más rutinaria, e incluso con un final muy americano.

Pero bueno entretiene, no da la lata y nos presenta a un interesante director que escribe, dirige y produce, Quizás el chaval ha querido evitar intromisiones en su película y no le habría venido mal un poco de ayuda para definir un final algo más acorde con lo que prometía.

 

 

Reparto

Sean Biggerstaff, Emilia Fox, Shaun Evans, Michelle Ryan, Stuart Goodwin

 

Director: Sean Ellis

Producción: Lene Bausager, Sean Ellis

Guión: Sean Ellis

Fotografía: Angus Hudson

Musica: Guy Farley