Este fin de semana nos ha cogido el retraso y hemos elegido un estreno de la semana anterior. Se titula “Seda”, y es una adaptación de una novela corta de Alessandro Baricco. Decir que yo no la he leído, pero un amigo, con el que coincido en numerosas ocasiones en criterio me la ha puesto bien. Una novela de drama romántico, de viaje interior, dice. Bien, pues eso es lo más positivo que voy a comentar en estas líneas.

La historia: en Francia un individuo (Michael Pitt) regresa de la guerra (así en genérico) y mientras disfruta de un período de descanso, un civil (Alfredo Molina) le propone una misión para participar en el negocio de la seda. Antes de partir el individuo, que no merece otro calificativo, se lía con una chica del pueblo (Keira Knightley), bueno más que liarse se casan. El viaje a Egipto sale bien y regresa con huevos de seda que sustituyan a los locales que sufren de la enfermedad de la pebrina (que provoca la muerte de los gusanos de seda). Posteriormente al individuo lo mandan a Japón, a buscar más huevos, y de nuevo regresa con éxito. Allí en Japón conoce a una concubina, de la que se queda pillado. Al regresar la relación con su esposa se enfría. Posteriormente viaja una segunda vez a Japón, ve (solo eso, la ve) a la concubina y regresa. Otro éxito, ya está forrado, pero no es feliz. Necesitará de otro viaje a Japón. Y ya no cuento más, si queréis saber como acaba os leéis el libro, porque no voy a ser tan mamón como para recomendaros que sufráis esto. Lo único que se puede salvar de la quema general es la banda sonora y alguna que otra secuencia paisajística, el resto puuuufffff. Tengo que confesar que al cabo de veinte minutos me estaba durmiendo, porque la peli no es que sea lenta, es que no tiene ningún tipo de ritmo. Avanza a trompicones, ahora te cuento algo, ahora no, ahora soy la ostia de poético, ahora te muestro dos minutos al protagonista sentado en una silla en una esquina pensando en Dios sabe que. En teoría, o eso he creído entender, porque la historia es torpemente contada (que me corrijan los que se han leído el libro), el individuo tras un viaje atravesando Asia (hablamos de 1860, más o menos), llega a Japón y se enamora de la concubina china del jefe de clan que le vende los huevos (recordemos que Japón en aquella época era poco más que una sociedad feudal). El enamoramiento y posterior regreso para re-encontrarse con la esposa le provoca remordimientos y el individuo sufre. Joder, pues parece que ha vuelto de la guerra del Vietnam, y que los charlies han sido muy malos con el y le han torturado. Solo le falta ir al psiquiatra.Todo esto suponiendo mucho, no por lo que expresen los personajes, porque, salvando A Alfredo Molina (y por poco) son meras caricaturas. Creo que ninguno se ha enterado de que iba la peli, su registro es nulo, la capacidad de comunicar cero. He visto más capacidad de comunicación en bodegones de frutas de Velázquez. Aunque supongo que el director, el francés François Girard, tendrá mucho que ver en este desaguisado, porque es difícil hacer una película y no contar nada coherente; bueno que el individuo tiene mucho trauma, eso si ha quedado claro, y que en Japón hace frío en invierno.Es gracioso como el individuo hace viajes a Japón como quien va a visitar a la abuela del pueblo. Por un momento me ha venido a la mente la escena de “Snatch, cerdos y diamantes”, cuando un mafioso (Dennis Farina) en New Cork cuelga el teléfono, se le ve tomándose un chupito en el avión, se ve un despegue y voila ya está en Londres. Lo mismo pero sin gracia le ocurre al individuo, que pulula por la historia como si la cosa no fuera con el; haberte quedado en Japón, pringao. Me parece a mi que a este no le van a llamar para la segunda parte.Resumiendo, esto es un pastiche que no puede gustar ni al fan más acérrimo y cachondo de Keira Knightley, aunque la txabala salga en cueros. A los que se han leído el libro y les ha gustado,  como bien decía Gandalf: “Huid insensatos”.  Reparto: si, creo que hay.Director: François Girard,  este no se si estabaFotografia: Alain Dostie (él hizo lo que pudo)Música: Ryuichi Sakamoto (el mejor)Guión: Francois Girard y Michael GoldingDuración: Demasiada.