Hace meses que hablamos de la crisis económica que está sufriendo España. Cuando empezamos a comentarla en este blog, la mayoría de analistas la ignoraban y calificaban de alarmistas a todos los que decíamos que lo de este país no era lógico, que tarde o temprano tendríamos que pagarlo. Ha llegado el momento de que el maître presente la factura. Dada mi ocupación laboral estoy bastante relacionado con el mundo de la construcción y de alguna manera tengo butaca de primera fila al espectáculo de la descomposición económica de este país.

  

2007 empezó dando muestras de agotamiento, pero los primeros síntomas de alarma se produjeron en Septiembre y han ido acentuándose durante el último trimestre del año. Sin embargo debemos ser honestos. No creo que nadie, desde luego yo no, esperara la velocidad con la que se están desarrollando los acontecimientos. La crisis de las hipotecas subprime americanas han terminado de darle la puntilla a una economía española con pies de barro. En la actualidad la situación de la construcción en España puede estar más o menos como sigue:

  

1)     En el norte el ladrillo aguanta moderadamente a la baja ( aunque hay zonas más afectadas que otras)

 

2)     En las grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla el parón del ladrillo es un hecho y las consecuencias económicas comienzan a trasladarse a toda la sociedad. Esta última tendencia será visible en la segunda mitad de año

  

3)     Levante en general y Murcia en particular están jodidos, muy jodidos.

  

4)     Aguantan relativamente bien Granada, Extremadura, Jaén y Córdoba ya que son economías menos dependientes del ladrillo y lugares donde el boom  no ha sido tan pronunciado.

  5)     El resto de Andalucía esta tocada y Málaga en particular muy tocada, en esta última provincia se disparan las quiebras de las empresas relacionadas con la construcción y los impagos a proveedores.    La parte buena para los mileuristas es: 

Tarde o temprano las consecuencias de todo esto influirán en una caída del precio de la vivienda que algunos analistas cifran entre el 20 y el 30%.

  

La parte mala:

  

No sabemos que política de tipos seguirá Trichet, pero está claro que la excesiva dependencia del ladrillo, provocará una contracción en la economía española que disparará el número de desempleados. En este sentido se barajan cifras superiores a los 3 millones de parados a finales del 2009. – siendo prudente -

  

Por otra parte el acceso al crédito es cada vez más complicado o lo que es lo mismo, aunque la vivienda baje, será difícil que alguien nos preste dinero para poder comprarla

  En resumen: Bajará la vivienda, pero muchos de nosotros tendremos dificultades para mantener nuestros empleos. Si los tipos suben la resaca social de impagos y expropiaciones puede ser terrible; si bajan – no lo creo –  la inflación puede traer consecuencias aún peores. El resultado de todo esto ya lo hemos comentado con anterioridad. En las grandes crisis la riqueza se polariza y son los más desprotegidos los que van a pasarlo muy mal.¿Cuanto tiempo pensáis que pasará antes de que alguien proponga aligerar el Estado de Bienestar alegando que es muy caro? . En este sentido no os preocupéis, los sindicatos nos defenderán férreamente…..como hasta ahora. En fin, toda una hazaña del capitalismo salvaje y de la economía patria.