Sólo han pasado 30 años desde las primeras elecciones democráticas y ya hemos hecho nuestros todos los vicios del resto de “democracias” al estilo yankee. Esto, que podría ser calificado como excelente por algunos a mí me parece simple y llanamente una mierda muy gorda. Durante el periodo electoral lo único de lo que he oido hablar es “del debate”. Vamos, dos tipos que no me representan ni a mí ni a casi nadie que yo conozca despotricando un montón de chorradas y dando la impresión de que en España, como en casi todos los otros países, no hay más que dos partidos. Esto es una clara demostración de que la Democracia esa está cada vez más devaluada.

El tema, tal y como lo demuestran los comicios americanos, es una cuestión en buena parte monetaria . El dinero compra la exposición en medios y ésta, desgraciadamente, parece “comprar” los votos. Gracias a Dios, en España la financiación de los partidos no es el descojono yakee. Aquí está subvencionada por el Estado de tal modo que los partidos con representación democrática tienen asignada una cantidad x en dependencia del número de votos que obtuvieron en las últimas elecciones. No me parece del todo justo, pero es mejor que otros sistemas.

Pero hecha la ley, hecha la trampa. En las últimas campañas estamos viendo cómo algunos partidos están consiguiendo una enorme presencia en medios dejando a los demás completamente de lado. Esto es apología del bipartidismo y debería ser castigado por ley. Pero como los dos partidos beneficiados por el asunto son los que hacen y deshacen las leyes, no hay delito. No son actividades publicitarias propiamente dichas, sino relaciones públicas que se pagan mediante los permisos de emisión, favores políticos, etc, así de simple. Es anticonstitucional (al menos éticamente) pero no es ilegal. Está claro que todos los grandes medios de difusión en España están “vendidos” a alguno de los dos grandes partidos o, mejor aún, a la ideologia neoliberal que representan. Sí, ambos tienen grandes diferencias en cuanto a la religión, moral, constitución del estado y otras chorradas varias. No me malinterpretéis, digo chorradas aunque sean cosas importantes porque hay algo que es mucho más importante y es la Economia. En mi experiencia ambos partidos siguen una política de ayuda a las grandes empresas que ya parece insoslayable. A nadie se le ocurre sacar a relucir ideas como coartar el poder de las grandes corporaciones en favor de los ciudadanos de a pie.

Creo que esta política orientada a que pensemos que nuestras únicas opciones son la sartén y las brasas y que no hay absolutamente ninguna opción que no sea una de éstas, es una vergüenza para la democracia, una trampa para los ciudadanos y un gran chollo para las grandes empresas y la nueva clase social de élite: los políticos.

Menuda porquería de Democracia.