4 mar
Es curioso ver como algunos ciudadanos emulan a los políticos y tras un periodo de amistad, terminan apuñalándose por la espalda. Parece que eso fue lo que pasó el otro día en Quart de Poblet. Cuando la amistad es muy fuerte puede tornarse en amor y desde luego hay amores que matan. Afortunadamente la sangre no llegó al río y el desafortunado agredido consiguió librarse de la Parca.
En todas las épocas hemos tenido locos, pero cuando la locura se mezcla con política los límites de la imaginación suelen disparárseles incluso a los más limitados. Puede que solo sea una anécdota y el congreso de los diputados no consiga equipararse nunca al Santiago Bernabeu, pero lo que parece cierto es que el ambiente sigue crispado.
En este sentido el PP tiene mucho que decir. Lleva 4 años anunciando un Apocalipsis inexistente y avisando de que viene un lobo que le ha llegado demasiado tarde. ¿meditarán los populares sobre su política y forma de hacer oposición?. Espero que si, desde luego tiempo tendrán para ello. El gobierno va a necesitar determinación y algunos apoyos, si quiere acometer las soluciones necesarias para librarnos de una crisis que no nos apetece pagar entre todos.
Sin embargo pienso que los conservadores seguirán crispando una temporada, antes de afrontar su propia revolución interna. Que le vamos a hacer, la condición humana tiene esas cosas. Lo único que espero del nuevo gobierno es la calma suficiente para llevar el timón del barco y plantear medidas adecuadas y creo que eso es esperar demasiado. Nosotros por nuestra parte, seguiremos con más propuestas inútiles desde nuestro blog tiñoso.
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