Según hemos venido insinuando en algunos post anteriores; IU está destinada al fracaso con su política de afinidad al PSOE. Si seguimos con los razonamientos iniciados hace algunas semanas, cuando un partido de ideología se une a otro de poder, el mayor desgaste siempre será del primero. Resulta lógico. Los votantes de un partido de poder solo le piden a su opción política  que siga en el gobierno gestionando ese maravilloso mundo de matices del que se alimentan. Por otro lado los electores del partido de ideología exigen cambios de verdad y se desmotivan de no producirse estos.

     Lo cierto es que IU ya no puede hacer gran cosa antes de unas elecciones, en las que se juega como mejor resultado su propia subsistencia como grupo parlamentario; todo un logro. Mi consejo sigue siendo que vaya marcando distancias progresivamente tras los comicios  

No me caía bien Anguita. Sin embargo, bajo su mandato el posicionamiento estratégico de IU era el adecuado. ¿Su único error? Obsesionarse demasiado con el Partido Socialista y no calcular que el fin de la crisis era el principio de la decadencia de su propia fortuna.  Vuelve a ser lógico. Los partidos de ideología solo pueden acceder a dirigir el gobierno en épocas de crisis. En periodos de estabilidad, la sociedad funciona y los partidos de poder garantizan la continuidad del Status Quo. Ya hemos comentado en que postura le pillará a Llamazares esta crisis y no vamos a repetir la grosería; aunque supongo que si IU sigue viva, a la larga su error le costará el puesto.      Pero ¿ Que calado tendrá la crisis que se avecina a nivel internacional?. No lo sabemos. Lo que si sabemos es que en el plano político, la caída del muro ha supuesto el fín de un sistema de equilibrios que la Historia comienza a valorar. En general cuando uno de los dos garantes mundiales cae, lejos de beneficiar al otro suele poner las bases del comienzo de su decadencia.   No soy de los que creen que verán el final del capitalismo, pero desde que tuve en mis manos una pieza Magdaleniense, sí soy consciente de que el tiempo pasa y las cosas evolucionan.

En este sentido EEUU comienza a ser víctima de su propio éxito. En su afán de ejercer de dueño del mundo ha descuidado América. ¿ Serían imaginables personajes como Chavez, Morales, o el casi-presidente  López Obrador en la década de los 80?. Difícilmente. Es lo malo de irte tan lejos y meterte en tantos líos, los de casa se revolucionan y terminan por no respetar nada.        Sin embargo los cambios serán aún más significativos por el lado de la economía. El proceso de mundialización del capital y la deslocalización de empresas, empiezan a poner en jaque al mundo tal y como lo conocemos. El poder privado crece y el público apenas puede contenerlo ¿Estamos ante un nuevo proceso de Feudalización transnacional?. Algo de eso hay y sería interesante repasar este libro y entablar paralelismos con algo de prudencia.      Es complicado prever hasta donde llegará la mezcla de todas estas variables y algunas más como los precios del crudo, el descontrol de los capitales financieros, las economías emergentes como China o la India, Las carencias de agua o las graves dificultades económicas de EEUU.    He leido algún comentario que vaticinaba la vuelta al patrón oro que todos abandonamos hace años, salvo los dentistas. Creo y espero que no. Aunque la lanza tenga su punto, el taparrabos no me favorece. Lo que si tengo claro es que la política se irá radicalizando y la pax romana que hemos vivido en los últimos tiempos, dará paso a épocas de mayor tensión y crispación social donde las propuestas firmes volverán a tener sentido. No será divertido, pero creedme, estoy convencido de que eso si nos dará tiempo a verlo.