25 Feb
Tras el fiasco del efecto Pizarro, Rajoy y Zapatero se encuentran hoy en el primer cara a cara de la Campaña. Según una encuesta del país el PSOE aventaja en 4 puntos al PP y la intención de voto se sitúa por encima del 70%. Con estos números y el recuerdo de un Debate sobre el Estado de la nación del que Rajoy salió tocado, el PP parece meterse en una corrida complicada de lidiar. Nada más lejos de la realidad. Rajoy tiene a su favor 2 cosas.
La primera un cierto triunfalismo socialista que pueden pagar caro si deriva en la relajación propia del que va sobrado. En este sentido Rajoy no lo tiene complicado para mejorar la imagen que dio en el Congreso o la que nos ofreció Pizarro en su último cara a cara. La segunda es la ventaja propia del que lo tiene todo perdido y sabe lo que no se juega.
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Si Mariano Rajoy incide en la ruptura de España, la familia tradicional, la negociación con ETA, los obispos y todas esas cuestiones que han venido adornando una oposición nefasta y que son argumentos más que agotados, el desastre para el PP será absoluto. ¿Por donde deberán plantear el debate los conservadores?. Sencillo. Otra vez la economía. Que su número 2 por Madrid no haya estado a la altura, no significa que la estrategia original no fuera la adecuada. De cómo maneje Rajoy los debes de una economía agotada , dependerán las pocas opciones de victoria que le quedan a su partido.
Por su parte Zapatero deberá seguir la línea marcada por su vicepresidente económico y equiparar la crisis con el catastrofismo absurdo con el que el PP ha estado regalándonos los oídos durante 4 años. La pregunta es ¿ Será capaz?. Si Rajoy es hábil, será divertido ver a 2 candidatos planteando el grueso de la batalla en un terreno que ninguno domina. Si no lo es y se pierde en lo de siempre, Zapatero certificará su tan ansiada mayoría absoluta.
Ganará el que más veces haya hablado con su asesor económico en los últimos días. En ese sentido será más fácil para Rajoy atacar como Pizarro, que para Zapatero defender como Solbes. De todas formas debemos tener claro que si los profesionales no han sido capaces de aportar soluciones, sus líderes tampoco lo harán; porque no saben.
Así va el país. Como decía un viejo amigo, en esta vida es importante reírse aunque sea de nuestros propios males.




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7 Responses for "Las Claves del Debate"
Interesante análisis… aunque en realidad espero muy poco del debate: dos mitines intercalados y no una verdadera discusión. Seguro que nada que ver con el primer debate televisado de la historia, aquel que enfrento a Kennedy y a Nixon.
Interesante análisis, aunque en realidad espero muy poco de los dos y del debate en sí. Creo que se parecera más dos mitines alternos que a una verdadera discusión.
Desde luego, poco que ver con el primer debate televisado de la historia, aquel que enfrentó a Nixon y Kennedy en 1960.
El debate no aportará nada nuevo.
Propongo crear un listado alternativo de cosas mejores por hacer q ver el debate. Yo intentaré por ejejmplo:
-Sacar al perro a pasear, bueno se me murió hace tiempo
-Ordenar la librería por colores de las portadas
-Buscar y sacar la mugre del ombligo, dibujar la forma q tiene
-Enviarme correos a mi mismo y luego mandarlos a la papelera
A mi juicio te falta:
Peinar bombillas. Pellizcar cristales o perder imperdibles. jejeje. Completamente de acuerdo, de todas formas no vamos a prejuzgar; vamos a ver que nos cuentan, no es bueno caer en el mismo error que los periódicos y escribir la crónica el día anterior.
#1 Es una cuestión de talla. Kennedy a su manera, e incluso Nixon a la suya eran gigantes al lado de estos dos….no creo que nos propongan ningún plan de desarrollo
[...] presidente se vio desequilibrado cuando no se lo esperaba y no supo defenderse adecuadamente pero los analistas políticos deberían centrarse en esta jugada sucia que, para muchos ciudadanos, especialmente quienes no compartían las [...]
El debate importa un bledo. No se dijo nada nuevo, fue un resumen de estos malditos 4 años. Malditos porque a mi juicio el partido popular ha sido como el típico acusica de la clase de párbulos. Si no fuera porque el precio es demasiado alto molaría que ganasen para que dejaran ya de tocar los huevos. Han demostrado que tienen muy mal perder. Pero volviendo al debate, decía que éste no importa porque se trata más bien de lo que viene detrás. Ahora ambas partes nos intentarán convencer de su triunfo, cosa que me parece marcianísima, y el que tenga mejores medios y profesionales a su servicio saldrá beneficiado en las elecciones. Ojalá un debate sirviera para convencer o cambiar algo. Lo malo es que la mayoría carecemos de criterio para analizar y reflexionar al respecto. Los de la “ser” convencerán a los suyos de que Zapatero estuvo brillante y supongo que la iglesia hará lo de siempre con la otra parte.
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