Es el último post que escribo sobre IU. Al menos hasta que deje de creer que la caída del muro les ha aplastado la dignidad política que les quedaba. Cuando el ninguneo televisivo es el reflejo de lo que pasa en la sociedad, tu respuesta no puede ser la de aferrarte al poder a cualquier precio intentando conseguir un ministerio. Ese no es el objetivo, ni la razón fundacional de IU.

   De seguir este rumbo ya hemos pronosticado que la ruptura de lo poco que queda del partido será inminente y terminará por no importarle a nadie.  

Sin embargo la cuestión es que son necesarios, la historia nos dice que un partido de ideología a la izquierda del PSOE, no solo tiene un segmento social “ natural”, sino que en épocas de crisis dicho segmento tiende a acrecentarse. Si analizamos los resultados de IU, su cenit se alcanza durante la crisis del 93 y posteriormente en el 96, durante los momentos más bajos del PSOE. Si Llamazares entiende la estrategia política de su partido como un acto de abdicación ante el PSOE, la sociedad española sencillamente no le necesita. Ya tenemos a muchos chupando del bote. Ya tenemos demasiados politiquillos cuya ambición termina en el epicentro de su ombligo. Señor Llamazares.¿Usted cree que queremos más?. Si ese es todo el aporte de IU a la política nacional, ahórreselo, gracias.

 

   Nunca me ha caído bien Anguita; me parecía alguien íntegro y respetable, pero desprendía un aire de Capitán de Dragones que me recordaba a uno de esos cuadros que tenía en el salón de mi casa y que me amargaron la infancia. Aún así, al menos el de Fuengirola tenía formación, credibilidad y carisma. Eso es todo lo que tiene que tener IU. Olvídese del poder. El poder solo llega para un partido de ideología, en épocas de grandes crisis; cuando los partidos de poder y por tanto el sistema, comienzan a perder creibilidad. ¿ En que postura le va a pillar a usted la recesión que nos viene de camino y que debería aumentar sus expectativas?. Yo se lo diré. Doblado sobre sí mismo y lamiendo las entrepiernas de todo aquel que le ofrezca un ministerio.