A estas alturas de precampaña parece claro que el PP va a basar su estrategia en la economía y en la crisis que se avecina. Resulta increíble como se puede perder la memoria  a la misma velocidad que cambia la coyuntura y Don Mariano debería recordar que en los 8 años del gobierno popular, nadie hizo nada de lo que ahora le reprocha a Zapatero. 

Por su parte el PSOE parece tener claro que la llave de la Moncloa la tenemos los mileuristas y a nosotros van dirigidos muchos de sus mensajes electorales. Sea como fuere el debate pendiente entre Pizarro y Solbes parece más interesante que el de sus propios jefes de partido. Ya hemos hablado con anterioridad de la preparación de nuestros políticos y de su bagaje profesional antes de pasar a cobrar del erario público. Si algo bueno tienen las crisis, las tempestades y los terremotos es que en son buenas oportunidades para enseñar lo que vales. España lo va a pasar mal y como la alegría va por calles, la nuestra lo pasará peor. ¿ Será capaz la clase política de buscar soluciones a una crisis, más allá de las que se le pueden ocurrir a dos niños en una guardería?. Yo creo que no. A día de hoy desde luego, lo único que han demostrado es su incapacidad de previsión y sus intenciones de proponer más de lo mismo. 

Como en todas las crisis también se plantearán oportunidades, no solo a nivel individual, sino como país. De cómo gestionen dichas oportunidades puede depender el futuro de España en los próximos años. El problema es que si hacemos caso a las últimas salidas de tiesto en uno y otro bando, la gestión será nefasta, populista o interesada.  

Ha llegado el momento de dejar de hablar de Obispos, familias tradicionales, alianzas de civilizaciones, rupturas de España y demás debates de quinta. Cuando la economía entra en recesión, el paro y la inestabilidad se convierten en problemas de verdad. ¿Serán capaces de priorizar el largo plazo sobre las encuestas y el marketing televisivo?. Lo dudo; y lo más preocupante es que pronto saldremos de dudas.