Tras la crisis del 93 la tasa de paro en España estaba en un 24%. Independientemente del cambio de metodología que se produjo años después y que pudiera moderarla en 4 o 5 puntos, en todo momento hablaríamos de tasas de alrededor del 20% en comparación con el 8,60 actual. ¿ Que ha cambiado en la economía mundial en estos últimos 15 años?. Muchas cosas. Sin embargo en lo esencial, la economía de este país se sigue basando en los mismos pilares que en el 93; turismo y ladrillo.

 

Más de una década de incidencia en el mismo modelo de desarrollo nos ha arrojado un crecimiento sin precedentes y difícilmente repetible basado en un único sector. Pero, ¿ De que ha servido?. El modelo económico español ha demostrado que no es capaz de crear empleo de calidad y gran parte de los parados de los 90 se han unido a las nuevas incorporaciones para formar una enorme bolsa de mileuristas que difícilmente llega a fin de més. ¿ Se ha creado empleo?. Si. ¿ Se ha creado riqueza?. Seguro. El problema es que lejos de repercutir en la población ha ido a llenar año tras año los bolsillos de la banca, los especuladores inmobiliarios y las grandes multinacionales.

 

 

Hoy en día casi nadie duda de la crisis. Hace tan solo unos meses solo hablábamos de ella algunos “iluminados” entre sonrisas y burlas generalizadas. Existen miles de factores que influyen en la economía mundial. Sin embargo el más significativo sigue siendo el sentido común y si apelamos a El, nadie en este país puede afirmar que lo de los últimos años en España ha sido normal. No es normal que un banco te preste 200.000 Euros con un salario de 1.000. No es normal que el consumo de haya disparado en la medida que lo ha hecho.

 

 

 Desde este punto, la lógica indica que si te emborrachas tendrás resaca, que si te empachas, vomitas….que si la haces, la pagas. Sencillamente es lo que va a pasar en los próximos 2 o 3 años a no ser que se mantenga artificialmente el circo. Lejos de los grandes movimientos financieros, cuando una parte importante de un país se dedica a vivir por encima de sus posibilidades y otra a instalarse en una falsa sensación de seguridad sin plantearse lo precario de su situación, la economía familiar termina tocada al primer síntoma de recesión.

 

 

Si echamos un vistazo a la economía real, la pequeña y mediana empresa industrial española ha perdido peso en los últimos años; no se ha diferenciado y no ha sabido internacionalizarse. El pequeño comercio lleva años pasándolo mal y lo pasará peor acosado por las grandes superficies comerciales. Sectores tradicionales como el calzado, el textil, la maquinaria, el mueble o el juguete, han desaparecido o deambulan reconvertidos en meros gestores de marcas. ¿ Que salida tendrá el mileurista ante la caída del consumo interno y el retroceso en las exportaciones españolas?. Usando un símil de análisis bursátil, si las cosas se hacen mal, volveremos a cifras parecidas a las que teníamos al comienzo del movimiento alcista (94). Y eso significa  paro; mucho paro.