La facecia, que podría relacionarse con lo escrito por surco acerca de la ley zapaterina sobre la violencia casera, remonta al lunes 28 de Enero en un liceo del norte de Francia. En una clase de manualidades o «asin », un profesor de 49 años exige a un alumno remolón que recoja la mesa de trabajo. El alumno se pone tontito y el profesor le tira las cosas al suelo. El  alumno (11 años) le exige una explicación y el profesor le empuja contra la puerta. El alumo le llama « connard » (término que viene a tener la misma carga semantica que un rotundo y orondo « cabrón » en román paladino). Al profesor se le olvida el manual de conducta y le da una bofetada.

 

Al final de la mañana es convocado al despacho del director y se encuentra con el padre del angelito, un gendarme (que con toda seguridad no aspira a ninguno de los proximos premios nobel) vestido de uniforme. Se llevan al honorato acusado de « violencias agravadas sobre menor » y lo enchironan durante 24 horas.

  

El tipo en cuestion tiene fama de rigido y serio, pero jamas ha sido violento, segun compañeros, padres y alumnos. La cuestión de fondo es saber hasta donde se nos esta yendo la olla. Sin aplaudir (publicamente, faltaria mas!) su acto, me parece que estamos llegando a unos niveles de ciencia ficcion impresionantes en materia de vida en común. A mi no me gusta que me manden, pero reconozco que la autoridad y las reglas son necesarias en muchos contextos, y lo de impartirlas en tales contextos, mas que un derecho, tiene que ser entendido como una responsabilidad para que todo lo que derive sea legitimo. Pero si la autoridad de autoridades (papá Estado en Francia) empieza a confundir velocidad y temporas (perdon, queria decir culo y tocino) esto parecerá una pelicula de los Monty Python.

  

A nivel de consecuencias, resulta que aquí se puede deslocalizar una empresa que hace beneficios aunque se deje a todo un pueblo sin curro (sucedió no hace tanto), ejecutivos pueden vender las acciones de sus empresas justo antes de que las mismas se vayan al guano y además recibir indemnizaciones millonarias; un futbolista o un lo que sea archimillonario puede pagar lo mismo o menos que yo en términos de porcentaje sobre la renta adquirida a través del trabajo; unos patrones inútiles pueden cargarse el sistema bancario haciendo que el pato lo pague un pringado que trabaja en tal banco… y no pasa nada. Este tipo le mete un guantazo a un alumno seguramente pasadito de vueltas y lo meten al talego 24 horas… En fin…

  

Le extraña a alguien que los obispos se metan en politica? Lo raro es que no acaben montando un equipo de futbol. Ya puestos a ver cadacualadas…

  Pues eso, « asin » va el pais. Ah, por cierto: no hay nadie que se anime a meterle dos gallofas al padre del angelito? Que me llame, que subimos juntos y pagamos la gasolina a medias.