A lo largo y ancho de toda la televisión nacional pululan ya los espacios electorales en los cuales los 2 candidatos al poder no dejan de explicar no por qué ellos son muy buenos, si no más bien, por qué el contrincante es muy malo. He de reconocer que a mí me parecen muy malos los dos. Sobre todo porque ambos están haciendo promesas electorales a porrillo. Y diciendo cómo va a mejorar de manera drástica la vida de todos nosotros en un titá. Vamos, tan pronto como ellos ganen las elecciones. (más…)