No niego la utilidad de los sindicatos; la echo de menos. No quiero incidir en la crítica al sindicalismo español, porque lo que teníamos que escribir, ya lo hemos escrito y porque duele. Si tuviésemos unos sindicatos capaces de defender a 11 millones de trabajadores, puede que esos mismos trabajadores los consideraran como suyos. No es la realidad de hoy y el caso es que conectar con nosotros será vuestra única manera de sobrevivir mañana.

   El problema de las grandes instituciones es que su acomodamiento no les deja ver el suelo y puede que se den cuenta de que el pavimento patina cuando sea tarde. ¿ Surgirán nuevas oportunidades?. Si los sindicatos minoritarios se dan cuenta de que por primera vez tienen la oportunidad de asistir a una mayoría desasistida. Si. Si los sindicatos minoritarios inciden más en su utilidad social que en sus propios símbolos; Seguro. Para entender al mileurista debemos entender la sociedad de lo concreto; si no, el mileurista no os entenderá a vosotros y el problema será mutuo. Para entender al mileurista debemos ver más allá de las narices de Bakunin o comprender que, de momento, Guevara se acaba con el problema de la vivienda o los salarios.

 En la medida en que los sindicatos aprendan a bajar al suelo, puede que los mileuristas comiencen a elevarse al mundo de las ideas, mientras tanto, el diálogo será difícil.   No es imposible, es sencillo. Si tu discurso solo sirve para escucharte a ti mismo, por mucha razón que tengas, no es discurso es onanismo. Con firmeza en las reivindicaciones, pero sin ruidos, de forma pacífica; sin grandes manuales ni disquisiciones y con movilizaciones a las que pueda asistir mi padre. Esa es la forma de acercarse al mileurista. La pelota es vuestra y sois vosotros quienes debeis tomar la iniciativa; el premio….dejar de ser minoritarios. Después de eso, quizá vuestras posibilidades se multipliquen.