20 Ene
Los pelitos como escarpias se me pusieron ayer jueves, oigan, cuando escuché a Gaspar Llamazares hablando de posibles pactos post-electorales con el PSOE antes de las elecciones. Primero porque aún faltan 3 meses. Pero sobre todo porque me da que este Gaspar (izquierdista de traje y corbata) no está limpio de polvo y paja.
Es interesante ver cómo han cambiado las cosas en IU desde que allá por el año `93 yo fuera a un miting de Anguita (es curioso que sólo los decididos a votar a un candidato vayan a ver que tiene que decir): Anguita parecía un tipo honrado y que creía en lo que decía (no lo puedo decir de muchos políticos más) y aunque tuviera una cierta fijación probablemente provocada por la lectura del manifiesto comunista a una edad excesivamente temprana, no se olvidaba de lo que la izquierda significa, la defensa de los más desfavorecidos contra los poderosos. Punto.
Pero este Gaspar se ha aprendido la lección después de ver como la honradez de Julio sólo le sirvió para ganarse unos cuantos ataques a la patata y un caer en el olvido, probablemente ni siquiera enriquecido. Ha aprendido a dejarse querer, o lo que es lo mismo, comprar. Y los pobres, los muy hueputas, no tienen dinero para comprar nada. Joder, no pueden ni pagar la puta hipoteca, cómo me van a comprar a mí. Así que tras muchos años sin hacer ni decir nada de nada se decidió a dar un paso arriesgado pero vendido: votó que sí a la ley del canon que el Gobierno de Zapatos no podía sacar sin su consentimiento porque ni siquiera el PP la apoyaba. Manda pelotas el izquierdista!! Parece que Gaspar se ha enterado de que la izquierda no paga bien, que paga mejor la industria que el proletariado. Ahora Gaspar le recuerda a Zapatos el regalito que le trajo por navidad y le dice que quiere chupar del frasco carrasco porque si uno se vende no es por nada: es por pasta y poder, que siempre ha sido así.
Pues tal y como están las cosas parece que ya, definitivamente, no queda ningún partido que nos vaya a defender a los que estamos bien jodidos y yo, lo siento, me cago en la democracia.




(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)



(5.00 out of 5)
Deja una respuesta