La verdad es que me empiezan a tocar los cojones los anuncios múltiples de ayudas a personas que necesitan cuidadores, jóvenes en alquiler, que no tienen carnet, vejetes desamparados y la madre que me parió. Me tocan los cojones no porque no piense que los más necesitados merezcan ayuda, que la merecen y es de justicia dársela. Sino porque Zapatero se está dedicando desde hace meses a hacer campaña a costa de todos esos sectores de la manera más vil y sucia.

Creo sinceramente que todas esas ayudas quedan mucho más bonitas en los anuncios de “somos un gobierno guay” que en la realidad de la madre trabajadora que va a pedirla porque su hijo necesita atención, por la razón que sea, 24 horas al día. Pero no me molestaría la situación si no fuera porque barrunto que precisamente tanto gasto propagandístico se extrae directamente del gasto social que debería ser empleado en ayudar a la gente. Si miramos los precios que tienen los anuncietes en las cadenas estatales cae por su peso que por cada anuncio, Sr. Zapatero, emitido en “prime time” está Ud. dejando sin ayudas a una familia entera. Y se está emitiendo una enorme cantidad de anuncios gubernamentales últimamente.

Creo, además, que la función de tales “spots” NO ES la de informar a los posibles beneficiarios si no la de dar el máximo bombo y platillo a las iniciativas populistas de mierda del supuesto gobierno socialista que tenemos. Lo creo porque he cuidado a mis abuelos cuando era joven y ahora soy diabético. Me explico: Si te hayas en una situación de ese tipo tienes un contacto muy frecuente con otros canales que son mucho mejores para recibir y asimilar una información tan jugosa como “te vamos a dar pasta” o “te vamos a ayudar”. Esto es: centros de asistencia, ambulatorios y demás. Pienso que los anuncios no valen para informar a estas personas porque de hecho, no informan de nada. No sé tras ver el anuncio si yo podría ser beneficiario y me huelo que una vez las personas afectadas vayan a recibir información van a descubrir que el gobierno ya se ha gastado la talega en publicidad. Las personas que necesitan ayuda necesitan de un canal mucho más cercano que la pantalla de la tele precisamente porque son más vulnerables. Pero si Zapatos se gastara el dinero en personas que apoyaran directamente a los afectados no le brillaría tanto el betún. No estaría dando la tabarra a los electores todo el día y hay muchos más electores que posibles beneficiarios de las ayudas.

De este singular modo, sin embargo, sí hay alguien que sale muy muy beneficiado: las muchimillonarias cadenas de televisión a las que hay que tener bien contentas porque son las formadoras de opinión de los que votarán dentro de muy poquitos meses y todos saben que si yo te rasco la espalda luego me la rascas tú a mí en vez de darme por culo. Y parece que Zapatos de ayudar de verdad a los que más lo necesitan en prejuicio, si cupiera, de los más ricos, de compartir y de dirigir no va muy fino. Pero de rascar y de vaselina va sobrado.