11 ene
Malos tiempos para la Rosa socialista. Se descalabra el partido de la Sra Díez en Cataluña y la caída local provocará el gusanillo en el estómago de los pocos optimistas que le quedan a nivel nacional. Creo en la honestidad de Rosa Díez tanto como en su histerismo y eso es mucho creer. En general el mundo se rige por la ley del mínimo esfuerzo y siempre es más fácil asimilar las instrucciones de un partido que abandonarlo y formar otro nuevo. En este sentido, bien Rosa es una de esas personas a las que les gusta complicarse la vida, bien se cree minimamente lo que dice. El problema es que la coyuntura en política es cambiante y sus vaivenes han dejado al UPyD ( o algo así) sin un espacio definido. ¿ Que matices políticos aporta su partido salvo el personalismo de su ama de llaves?. En este sentido es normal que comiencen las puñaladas entre el resto del servicio. Nos enfrentamos a unas elecciones llenas de futuros cadáveres políticos y Rosa Díez será una de las primeras en asistir a su propio sepelio; y lo que es peor, en descubrir lo solas y hondas que se entierran sus mortajas. En política existen algunos síntomas para prever descalabros. Uno de ellos es que la banca no quiera prestarte dinero y otro que casi nadie sepa cuales son las siglas de tu partido. En este sentido Zapatero y el PSOE pueden estar tranquilos, la última escisión no marchitará la Rosa Socialista o al menos a una de ellas. La vida pasa y lo bueno de las crisis, las elecciones y las dietas es que siempre ayudan a eliminar lo que sobra.
One Response for "Crónica del Psoe (I); La Rosa de España"
[...] hemos equivocado con Rosa Díez. En un post anterior la considerábamos un cadáver político y a día de hoy, los madrileños han decidido que tardará [...]
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