Hacía algún tiempo que no tomaba el metro. Desde que tengo coche he perdido la buena costumbre de usar el transporte público y he ganado algunos kilitos a cambio. El otro día sufrí en mis carnes las consecuencias de la huelga del metro de Madrid. La cantidad de basura acumulada empieza ha dificultar el paso por algunos pasillos y  ha convertido el metro en una visión  aún mas espeluznante que la de mi cuarto. Un día antes, Esperanza Aguirre había tomado la decisión de romper el contrato con la empresa de limpieza que gestionaba la mencionada pocilga urbana, poniendo en peligro los puestos de trabajo de los huelguistas. Independientemente de que no esté de acuerdo con los métodos empleados por Estos, lo cierto es que el problema del metro de Madrid no es tanto de decisión como de mecanismos.  (more…)