23 dic
El otro día ví al presidente del banco central europeo, Jean-Claude Trichet, hacer una entrevista muy interesante en Euronews (ese canal que ofrece las mismas noticias durante todo el día y que parece hecho para que los gerifaltes del continente puedan tener una salida directa a su comunicación).
En susodicha entrevista el máximo mandatario económico de esta nuestra gran Europa, decía que hay que tener mucho cuidado con la inflación. En otras palabras, que no debíamos caer en el error de ajustar los salarios a la subida de la misma. Buenas noticias para los pobres de Europa, según Trichet, porque de este modo controlaremos la inflación a sus expensas y los precios no subirán aún más.
Lo cierto es que tales declaraciones, incluso provenientes de semejante pijo, bien enchufado desde joven y educado en las universidades más exclusivas de la Galia, me dejaron perplejo. Manda cojones que quieran cebarse aún más en el currelita de abajo, que casi no tiene ya para pagar el alquiler y congelarle el sueldo. Para ello los estados ya no tienen que dar la cara y decir “os vamos a putear”. En su lugar van a poder decir “os puteamos porque la más alta instancia europea dice que tenemos que hacerlo” y contra eso no se puede hacer nada…
¿No se puede hacer nada? Siempre he sido un europeísta convencido. Me parece que vivimos cada vez más en la aldea global y que si todos nos unimos por el bien de la humanidad será mejor… primero todos los continentes unidos y quizá algún día, todo el mundo persiguiendo unos fines de convivencia humana y racional. Pero esta Europa de las corporaciones empieza a hincharme las narices de abajo, oigan. Hasta la Europa de los 12 había unas características que todos los miembros tenían que cumplir en cuanto a condiciones socio-económicas. Esto hacía que las condiciones laborales fueran muy similares en todos los países, con políticas sociales que había costado mucha sangre conseguir y que parecían garantizadas. Pero ahora todo eso se ha ido a la mierda, nos están aprobando una nueva constitución que es casi igual que la que rechazaron en Francia, Holanda, etc. Sólo que esta vez no nos van a preguntar, los tíos que NO tienen problemas para llegar a fin de mes la van a confirmar en los parlamentos y nos van a joder a todos. Se acabó la Europa social, viva la Europa corporativa.
La jornada de 40 horas, la jubilación, seguridad social, etc… son logros sociales que a los pobres nos han costado SANGRE. Y nos lo están quitando sin el menor esfuerzo. Como no nos movamos pronto, un día van a salir 3 banqueros en la tele diciendo que son ellos los dueños de toda Europa y de nuestras vidas. Es mejor que les paremos cuando aún estamos a tiempo. Porque mi salario, creedme, no afecta tanto a la inflación ¿Y el tuyo?
4 Responses for "Esos altísimos salarios"
¿El mío? … jajajaja que risa que me da…
Pero saben (que son mu listos) que ahora, los sindicatos no tienen NINGÚN poder de convocatoria y que los trabajadores estamos hipotecados (nunca mejor dicho) hasta las orejas… así que estamos pillados por los wevos…
Mal asunto…
Feliz año nuevo, por cierto.
desde luego maripuchi, acabo de venir de la manifestación por una vivienda digna….no comment
En mi empresa para el proximo año los cheriffs ya han decidido que ganan muy poco y que una subida del 15% para ellos es mas que justa. Eso sí, el IPC de Noviembre para los curritos es una salvajada (vamos igualico igualico que los alcaldes los primeros dias de su mandato).
[...] otro día en su articulo (por cierto, bastante bueno a mi gusto), el bueno de Bruno hablaba de una serie de cosas que se pueden poner en relación con lo que quisiera comentar aquí. Hablaba por ejemplo del día en [...]
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