21 años han tardado unos padres en darse cuenta de que en el hospital les dieron el cambiazo con su bebé; que digo yo, ya que lo tienes criado y con la mili hecha, lo inteligente es hacer como si nada… El error se descubrió porque uno de los niños cambiados supuestamente tenía un hermano gemelo y al crecer ambos, pues claro, de gemelos nada. Entiendo que los Chinos se parecen mogollón, pero de ahí a tardar 2 decenios en empaparte de que algo huele mal en Dinamarca….

 La madre de los gemelos, apellidada Pan ( algo empanada si estaba la señora) y que vive en un área rural de la capital china, dio a luz en 1986 en el Hospital de Mujeres y Niños de Tongzhou (al este de Pekín), y con los años, comenzó a sospechar que algo no iba bien. “Uno de sus hijos era corpulento y medía 1,84 metros, mientras que el otro era delicado y delgaducho y medía 14 centímetros menos”, según la versión del diario “China Daily”.

 Para colmo, vecinos y amigos de la madre le aseguraron en muchas ocasiones que habían visto a un niño casi idéntico a uno de sus hijos en una ciudad cercana, lo que aumentó los recelos de Pan, que en plan Sherlock Holmes, decidió hacerles una prueba de paternidad. Tras los análisis, se determinó que bien había un lío familiar de bemoles, bien sólo el hijo corpulento era de la madre, por lo que se inició la búsqueda de los verdaderos padres del otro “gemelo”, que acabaron siendo una familia de apellido Rao, en la zona urbana de Tongzhou. ( No sabemos si eso es bueno o malo)

  La madre Rao dio a luz un bebé cuatro días antes del nacimiento de los fortachones gemelos Pan, y acabó quedándose con uno de ellos durante más de dos décadas. Tras desvelarse el error, ambas familias denunciaron al hospital, que fue condenado por los tribunales a pagar 500.000 yuanes (68.000 dólares o 50.000 euros) a las dos familias afectadas por el cambiazo. ( queremos creer que a la familia que tuvo que mantener al corpulento les darían un extra)

 La prensa china ha entrevistado a los hijos de ambas familias, mostrando al verdadero Rao (el escuchimizado) profundamente desconsolado por haber vivido en una familia que no era la suya. “No tengo dos madres, sino ninguna. Lo he perdido todo”, afirmaba en declaraciones al “Diario de la Juventud de Pekín”, que destapó la historia y publicó las fotos de los dos jóvenes protagonistas del “sarao”.

  Lo cierto es que el niño Pan-Rao mostraba una tendencia al drama que debería haber superado con 21 añazos. Parece, eso si, que Rao perdió la oportunidad de conocer a su verdadero padre, ya que éste murió cuando él tenía 12 años y vivía con los Pan, por lo que el hospital deberá darle una mayor indemnización, según la sentencia judicial. ( o sea que la pasta se la lleva al final el escuchimizado; que injusta es la vida)

 Rao confesó que se siente “incómodo” cuando visita a su verdadera madre, que después de enviudar se casó con otro hombre. La familia Rao es de clase media y vive en una ciudad, mientras que los Pan son una humilde familia de agricultores, por lo que el gemelo que fue cambiado por error ha disfrutado de una mejor vida e incluso ha podido ir a la universidad, algo que probablemente no habría conseguido con sus verdaderos padres. ( algo era ello, consolas son amores…) 

 El otro joven se muestra mucho más animado que Pan: afirma que quiere mucho a su madre “adoptiva”, pero que está dispuesto a mantener vínculos también con la que es su verdadera familia. Vamos que no va a soltar a los burgueses e irá a visitar a sus padres en verano en plan vacaciones rurales.

 Los padres aseguran que de momento van a mantener la situación actual, viviendo con los hijos “equivocados”, pero prometen seguir en contacto con los verdaderos e intentar poco a poco recuperar los lazos familiares perdidos. 

 Aunque el caso es uno de los más raros ocurridos en los hospitales chinos, lo cierto es que no es tan extraño que los padres del país asiático duden de la paternidad de sus hijos, por lo que, según cuentan los medios de comunicación nacionales, en los últimos años las pruebas de ADN para comprobar esa paternidad van en claro aumento. ( ganas de removerlo todo, coño)

 En muchos casos, sin embargo, esto se debe más bien a las sospechas de maridos y esposas hacia sus cónyuges, y el temor a que éstos hayan tenido relaciones extramatrimoniales.