la satisfacion de la compra cada vez dura menos y sin embargo se necesita mas. Aun asi odio los centros comerciales. Me deprimen esas familias que pasan el sabado haciendo la compra en el Eroski.
pues vete acostumbrando, tururu, porque cada movimiento nuevo que se realiza en nuestras modernas ciudades va en esa dirección. ¿O alguien me puede contar algún proyecto sociocultural o gran inversión que sirva para otra cosa?
Desafortunadamente, Tana tiene mucha razón. La actual apuesta del urbanismo institucional es ésta. Una más de las estrategias que fomentan un consumo desaforado y que tiene consecuencias políticas por lo que se refiere a la desapación de mercados y comercios tradicionales que son, los que resisten, lugares públicos donde no sólo se compra sino que se interactúa con los otros. Y como yo aquí he venido a hablar de mi libro, ya sabéis: “Bilbao y su doble” del gran Garikoitz Gamarra y de su acólito, que soy yo. Creo que no va a estar a la venta en ninguna gran superficie, así que tendréis que buscarlo en esas pequeñas librerias rojeras de las que aún quedan. En Bilbao: Gatazka, en Ronda, Casco viejo; en Madrid, en Traficantes de sueños; en Barcelona, en Virus. Os iré informando. Y comprad, comprad malditos, que esta vez sí merece la pena. Y además nadie se lucra.
3 Responses for "Mileuristas en el centro comercial"
la satisfacion de la compra cada vez dura menos y sin embargo se necesita mas. Aun asi odio los centros comerciales. Me deprimen esas familias que pasan el sabado haciendo la compra en el Eroski.
pues vete acostumbrando, tururu, porque cada movimiento nuevo que se realiza en nuestras modernas ciudades va en esa dirección. ¿O alguien me puede contar algún proyecto sociocultural o gran inversión que sirva para otra cosa?
Desafortunadamente, Tana tiene mucha razón. La actual apuesta del urbanismo institucional es ésta. Una más de las estrategias que fomentan un consumo desaforado y que tiene consecuencias políticas por lo que se refiere a la desapación de mercados y comercios tradicionales que son, los que resisten, lugares públicos donde no sólo se compra sino que se interactúa con los otros. Y como yo aquí he venido a hablar de mi libro, ya sabéis: “Bilbao y su doble” del gran Garikoitz Gamarra y de su acólito, que soy yo. Creo que no va a estar a la venta en ninguna gran superficie, así que tendréis que buscarlo en esas pequeñas librerias rojeras de las que aún quedan. En Bilbao: Gatazka, en Ronda, Casco viejo; en Madrid, en Traficantes de sueños; en Barcelona, en Virus. Os iré informando. Y comprad, comprad malditos, que esta vez sí merece la pena. Y además nadie se lucra.
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