Ayer mismo la televisión anunciaba una precampaña electoral dura. La poca diferencia entre los principales partidos del país, así lo vaticina. 5 meses de pre-campaña ( con todo el gasto que ello conlleva) con el único objetivo de conseguir la poltrona. Nos esperan ataques electorales, peleas de patio de colegio y decisiones de cara a presentar buenas estadísticas en uno y otro bando. Es cierto que hay diferencia entre los dos partidos, tanto a nivel de sensibilidad, como de principios, pero también lo es que cuando un partido ( sea del signo que sea) se convierte en un partido de Poder, lo único que justifica su existencia es la obtención o aspiración al mismo.  

Frente a este bipartidismo cada vez mas marcado ¿ existe una tercera vía?. Desde luego en España es endeble y bastante mediatizada. La aparición de los movimientos sociales en la vida pública y privada de este país en los últimos 30 años, prometía mas de lo que está ofreciendo. Con el tiempo, muchos de ellos han terminado abrazando una u otra opción política en nombre de un supuesto pragmatismo ( evidentemente hay excepciones). Por su parte, los partidos existentes han fomentado, incluso patrocinado, estos movimientos con el objetivo de controlar el Status Quo.

El panorama resultante no es en absoluto reformista y se caracteriza por la aparición de miles de grupúsculos críticos cada vez más pequeños. Si antes un referente válido era la conciencia de clase ( 20 millones de personas con conciencia colectiva sobre algo y poder de reivindicación), hoy un referente puede ser una peña antitaurina ( con todos mis respetos) cuyos componentes son 20 y que se autodefinen en torno a un solo tema. Demasiados temas sobre los que debatir fruto del bombardeo informativo. Demasiados grupúsculos casi siempre mal avenidos para plantear algo global. Quizá esta situación sea la responsable de ese apolitismo resignado del que hace gala la sociedad Española. La realidad es que seguimos buscando mas lo que nos diferencia del de al lado, que los objetivos que podemos obtener juntos. Tenemos 11 millones de mileuristas en España. ¿ 11 millones de grupúsculos manipulables o la oportunidad de un planteamiento común?.